Termina Gran hermano, ¡por fin!: una opinión de los que nos quedamos afuera del fenómeno
El regreso del reality de Telefe sorprendió por su gran audiencia, cambios y duración, pero algunos nunca nos enganchamos. ¿Qué le ven de atractivo?
Cuando a mediados del año pasado Telefe anunció oficialmente la vuelta de Gran Hermano después de una larga ausencia en la pantalla, una pregunta-meme se disparó en mi cabeza: ¿Qué no había cerrado ya ese antro? Para muchos (me incluyo), no había chances que este regreso funcionara.
Con el comienzo del reality y el correr de los primeros días, una gran parte del público se enganchó (una vez más) con ese formato previsible que ya tiene más de dos décadas y con sus participantes torpes y guionados. ¿Cómo podía ser que cayeran otra vez en la misma trampa?
La respuesta era obvia: un inteligente diseño de historias para identificar a cualquier generación y clase social, con espectadores que consumen sin hacerse demasiadas preguntas. ¿Placer culposo? ¿Consumo irónico? ¿Telenovela con personas de “carne y hueso”? ¿Evasión de una realidad diaria que golpea cada vez más fuerte? Todas son válidas. Lo cierto es que a medida que la audiencia crecía, muchas otras personas no salíamos de nuestro asombro y hacíamos un esfuerzo enorme por quedarnos afuera.
¡Hay fecha para #lagranfinal! Así se enteraron l⭐s últim⭐s participantes de #GranHermano 💥Momento emocionante
— Gran Hermano (@GranHermanoAr) March 25, 2023
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Mientras no parábamos de ver y escuchar nombres como Holder, Alfa y Julieta o discusiones sobre abuso sexual banalizadas hasta lo intolerable, comenzó el Mundial de Qatar, un verdadero bálsamo ante el reinado de GH.
“Bueno, durante el verano termina”, pensamos todos al ver que la cosa seguía. Pero no fue así: participantes que fueron eliminados y luego regresaron a la casa, cruces inverosímiles, escenas que se hicieron virales y así sucesivamente. Esta décima edición rompió todos los récords y será la más extensa que hubo en Argentina. Lo único bueno es que ahora sí termina.