Punto de vista: El ascenso y la caída de las series de tv locales
Un punto de vista sobre el presente de la producción audiovisual local. Después de una seguidilla de series de ficción y documentales en los últimos años, hoy esos productos brillan por su ausencia en la pantalla chica.
Aguante la ficción... de Córdoba. Después de las buenas noticias que en 2010 abrieron el camino para el financiamiento y distribución de las series televisivas, y a tono con una demanda siempre insatisfecha, el panorama ofrece avances pero también parates. Desde que se emitió Collage por Teleocho, en septiembre de 2013, no hubo más anuncios.
En 2010, la comunidad audiovisual de Córdoba se presentó con entusiasmo a los concursos impulsados por el Instituto Nacional de Artes Audiovisuales (Incaa), financiados conjuntamente con el Ministerio de Planificación e Industria. La iniciativa respondió al proyecto de federalización de contenidos de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Los resultados pusieron al público en contacto con ficciones como Edén, La Purga, Las otras Ponce, Córdoba Casting; y los documentales Nosotros campesinos, La 40, Detrás del oficio, Raíz de ocho y El Che cordobés, entre otras. Esto implicó que, por ejemplo, el Incaa abriera el espectro, apoyando productos de animación y televisión.
Desde hace dos años, además, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) destina fondos a la actividad a través de los concursos Prime Time (alrededor de siete millones de pesos para una serie de 13 capítulos). Como en el primer concurso, hubo mayoría abrumadora de ganadores de Buenos Aires, y las organizaciones de las provincias pusieron el grito en el cielo.
¿Cómo sigue la historia?
En este momento, el Incaa redobló la apuesta con la Ley del doblaje y una línea de nuevos concursos federales que premian la producción del interior.
En tanto, el CIN abre concursos para los canales de Televisión Digital, Acqua Federal y Acqua Mayor. Han sido premiados cuatro proyectos de Córdoba sobre series pre-establecidas. En ese marco, por ejemplo, Pepe Tobal ganó el premio para el docu-reality El club del humor (25 capítulos de una hora) y los ex Garabato están grabando Clásicos de deportes. Un productor y realizador comenta que, de todas maneras, el CIN no está liberando los fondos.
El cine cordobés también se está moviendo. Después de la seguidilla de buenos títulos ya vistos por el público local, y a la espera de la llegada de las películas que han ganado premios en festivales internacionales, las agrupaciones del sector conformaron una mesa para reiniciar las deliberaciones sobre la Ley Audiovisual de Córdoba (con distintos nombres en sucesivos borradores). "Para no estar siempre atados a la subvención nacional", señala un director.
Las conversaciones sobre la tan mentada ley habían quedado empantanadas por los puntos de vista encontrados. El dilema y la disputa tenían que ver con la postura de quienes pugnaban por apoyar sólo al cine y quienes consideraban que la ley debe apoyar todos los productos audiovisuales. En el vértigo del mundo de la imagen y sus soportes, la discusión por la ley marco exige una mirada abarcadora.
También se plantean, desde la mesa, un cambio en las formas de financiación y se habla, en el horizonte no muy lejano, de los impuestos que existen en Brasil, por ejemplo, sobre la televisión paga (cable o satelital), la telefonía celular y los nuevos soportes que van naciendo.
Con respecto al apoyo local, concreto, el concurso que lanzó la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Córdoba (el Fondo Estímulo Audiovisual) recibió 56 proyectos que participan por seis premios, de 20 mil pesos cada uno. El resultado se sabrá a mediados de julio. Premian la fase de desarrollo de los proyectos.
También la Subdirección de Cine, TV y Video de la Agencia Córdoba Cultura de la Provincia de Córdoba abrió la convocatoria para participar en el Concurso para Desarrollo de Proyectos, en cualquiera de sus géneros: documentales, ficcionales, experimentales, animación, combinación de géneros. Se entregarán cuatro premios que consistirán en el pago de la suma de cinco mil pesos, cada uno. Cierra el 8 de agosto.
Aquella iniciativa que permitió soñar con la marca Córdoba en el área audiovisual tuvo fuerte impacto, mejoró la calidad de los técnicos, abrió el mercado exterior. Pero falta todavía la decisión política para dar vida al costado más federal de las creaciones audiovisuales. La emancipación audiovisual depende de una inversión que considere esa industria como hecho cultural relevante.
Atrás quedó la línea de créditos del Banco de la Provincia de Córdoba que posibilitó la realización de películas como De Caravana, Hipólito y La sombra azul. "Porque el mercado de acá no paga", señala un realizador experimentado que sólo tiene esperanzas en los gestos del estado.
Para que la producción audiovisual se desarrolle y los cordobeses podamos encontrar nuestras propias historias en las pantallas (de cualquier tamaño), el Incaa, el CIN, los futuros organismos regionales, los polos de producción existentes tienen que cruzar fronteras ideológicas y ponerse al servicio de una industria de bandera.