Natalia Oreiro: “Los protagonistas son los candidatos”
Natalia Oreiro conducirá los Martín Fierro por segunda vez. Habla de su relación con la TV y de sus proyectos en cine.
Otra vez, Natalia Oreiro saca permiso para conducir. Lo hará para una ceremonia que conoce muy bien: ya condujo los Martín Fierro cuando tenía 20 añitos (junto a Fernando Bravo) y todavía no había protagonizado sus mayores éxitos, Muñeca Brava, Kachorra o Sos mi vida. Estuvo nominada en seis ocasiones como mejor actriz, pero ganó sólo en 2006 por la tira que compartió con Facundo Arana; en 2008 se llevó el galardón de los diseñadores como la mejor vestida de la fiesta, con un vestido de Oscar de la Renta. Oreiro vuelve, 13 años después, a conducir la ceremonia más importante de la farándula argentina, junto a Mike Amigorena. En diálogo telefónico con VOS, la actriz dijo que no pretenderán ser lo que no son: "Entendemos que no nos llaman como conductores ni locutores, no lo somos, somos dos actores que vamos a compartir un momento con nuestros colegas, con nuestros compañeros y amigos, en una fiesta que es la más importante del año, en la que podemos compartir los que trabajamos en esto. Seremos una especie de anfitriones, y lo haremos con mucho respeto", detalló.Aunque hace cinco años que no está en la pantalla –formalmente, porque ha hecho una reciente colaboración en Recordando el show de Alejandro Molina, que emite Canal Encuentro–, la Oreiro es sinónimo de televisión, no sólo en la Argentina sino también afuera de las fronteras: sus telenovelas y series la convirtieron en una superestrella internacional. "Quizá vuelva el año que viene", confiesa, aunque un segundo después se ríe de sí misma y aclara: "Todos los años digo lo mismo... pero puede ser que haga algo a mediados del 2012".No le preocupan sus largos años sabáticos en la pantalla chica: el cine no le da demasiado respiro por estos días y su agenda se alterna entre rodajes, sesiones, compromisos de prensa. Esta semana causó furor la presentación de Miss Tacuarembó en España, donde fue recibida como ídola y buenísimas críticas.–¿Hacia dónde vas a ir en la conducción?–Ni idea (ríe). Yo conduje cuando era muy chica (1998). En aquel momento me tiré a la pileta porque (Gustavo) Yankelevich confió en mí y fue lo primero que hice en Canal 11 cuando me fui de Canal 9. Fue una emoción muy grande en su momento, no lo podía creer. Ahora intenté no verme... ¡porque me preocuparía demasiado! Va a ser muy práctico, sobre un guión en el que vamos a presentar las ternas, las perlas, con agilidad. Con Mike nos juntamos para charlar, para conocernos y saber cómo zafar si alguno de los dos se equivoca.–¿No habrá lugar para improvisar?–Somos actores, eso siempre está presente. Surgirán cosas, pero tratamos de que en general no pase. Ensayamos algunas cositas, pero entendemos que no somos el centro de los Martín Fierro. –Te ha tocado estar del otro lado varias veces, ¿creés que se vivirá distinto?–No me molesta que la gente hable o se levante. Eso sucede. Yo fui muchas veces y es lógico, uno está distendido y se olvida de las cámaras, pasa un rato divertido, compartís un vino rico y una comida rica. Es justamente lo que querés, una fiesta para verte con los compañeros. Nosotros vamos a trabajar no para la gente que está ahí sino para los que están en su casa. No tiene que modificar nada el hecho de que abajo sucedan otras cosas.–Hablás de compartir, ¿hay camaradería entre colegas o priman más las peleas de medios, de rating y esas cosas?–¡Al contrario! Uno puede tener simpatía y afinidad con gente que no conoce, eso me sucede, incluso aunque hace un tiempo que no estoy en la televisión. Esta entrega es una manera de estar sin estar, por eso me puso contenta cuando Adrián Suar me preguntó si lo quería hacer. –¿Ves televisión o cuando no estás te abstraés de lo que pasa?–Cuando estoy filmando me cuesta, por los horarios, los tiempos, pero en general sí. Me gusta saber qué hay, trato de mirar los primeros programas de casi todas las ficciones, que es lo que más me gusta, pero estoy muy informada. –Como conductora no podés tirar ni un pálpito...–Cuando hay amigos, uno tiene sus preferencias, ¡pero no se me tendría que notar! Cine para todosEl éxito y los buenos comentarios sobre Miss Tacuarembó en España la encuentran en un gran momento que vive con el cine. Entre películas independientes y filmes supertaquilleros, la carrera de Natalia va por ese carril y no parece detenerse. Hace menos de un mes celebró el final del rodaje de la comedia Mi primera boda, comedia romántica en la que comparte el protagónico con Daniel Hendler, terminó de grabar Infancia clandestina –ópera prima de Benjamín Ávila– y tiene dos proyectos más para este año: Mala, de Adrián Caetano, y Wakolda, de Lucía Puenzo. "Lo de España estuvo muy bueno, es una película a la que quiero mucho, por la que hice mucho para que sucediera. La repercusión entre la gente y la prensa fue fantástica", aseguró.–¿Por qué la pausa en tevé?–Yo hice mucha televisión, pero nunca seguido. Siempre me tomé dos años entre un proyecto y otro, y en esos dos años me dedicaba más a la música o hice algunas películas, pero tuve necesidad de hacer más cine. Me ofrecían guiones y los tenía que rechazar por falta de tiempo, y sentía que era una oportunidad que me tenía que dar para apostar a cosas distintas, para conocerme más como actriz. Una vez que abrís una puerta, las posibilidades empiezan a surgir y me debía esto, un romance que estoy teniendo con el cine y que quiero disfrutar.–¿Y la música? ¿Ya fue?–Después de mucho tiempo de giras, de tocar, me replanteé mi esencia. Yo naturalmente soy actriz, una actriz a la que le gusta cantar y a la que siempre le gustó acompañar la actuación con música. Eso me sucedió al principio, pero luego de editar discos, que por suerte tuvieron mucho éxito, sentía que me estaba alejando de mi verdadera esencia. Casi al mismo tiempo en que decidí no grabar más discos y dedicarme al cine. Pero ojo, la música me encanta, está en mi familia, en el día a día ¡tengo un estudio en casa! Miss Tacuarembó me permitió cantar y bailar también. Uno tiene que reconocerse en algo y cuando tocás mucho de cada cosa no profundizás en ninguna. Con el tiempo lo entendí. Una velada en HDLa fiesta se emitirá en alta definición y tendrá larga duración. Desde las 21.La de este domingo será una noche larga duración, con las figuras y los emergentes, la alfombra roja, las expectativas y la promesa de alta visibilidad. Serán más de cuatro horas de transmisión, en directo y por primera vez en HD Full, el sistema de alta definición que inauguró El Trece con ShowMatch, que poco a poco se extenderá a toda su programación y ahora se aplicará a los Martín Fierro, de nuevo en su pantalla después de una década por otros canales. A partir de las 21, por El Doce, comenzará la 41ª edición de los premios mayores de la televisión y la radio argentinas, con una previa que arranca a las 19.30 desde la alfombra roja y promesa de reiteraciones para toda la semana.Esa instancia previa puede ser una interesante oportunidad para mirar de cerca vestidos y peinados, joyería y maquillaje, y para criticarlos. Es el momento en el que todavía está todo en su lugar, nadie perdió la compostura y las estrellas tienen la disposición –por lo menos aparente– de hablar con los noteros. Para intermediar estarán Mariano Iúdica, Denise Dumas y Catalina Dlugi, desde el Hotel Hilton Puerto Madero.Marcelo Tinelli, Adrián Suar, Susana Giménez y Mirtha Legrand ya confirmaron la asistencia y el pool de cartas fuertes está cubierto para el evento. Con esas firmas presentes, la pauta publicitaria asciende a siete mil pesos por segundo y cotiza entre lo más caro de la tele nacional, lo mismo que Herederos de una venganza y ShowMatch.