Cómo llegan las dos parejas a la final de "Bailando 2016"
Este lunes 19 será la instancia decisiva del concurso de ShowMatch. Abracadabra versus pata de cabra: “El Polaco” y Barby Silenzi contra Pedro Alfonso y Flor Vigna.
En la evolución del Bailando, los partenaires de los famosos fueron ganando protagonismo, en ocasiones desdibujando quién sería la figura y quién el bailarín. Este cambio es notorio en la final que se disputa el lunes, combinando a “El Polaco” con Barby Silenzi y a Pedro Alfonso con Flor Vigna.
Si bien el termómetro de fama les daría protagonismo a los varones, las mujeres podrían haber disputado el certamen por separado. No obstante, el mix tiene más hilo narrativo para el show. A continuación, un repaso de las trayectorias de ambas parejas finalistas y sus verdaderas chances de ganar el lunes.
“El Polaco” y Barby Silenzi
El rubio no pertenece al universo ShowMatch; tiene una amplia trayectoria en la movida tropical. Debutar en la pista fue todo un desafío que sorteó a medias. En la recta final del certamen, fue junto a Charlotte Caniggia (a quien destronó con un porcentaje ínfimo) uno de esos participantes que llegó al tope de sus habilidades. Sin embargo, y como es característico del formato, el voto del público no evalúa la destreza danzarina, sino una serie de rasgos difusos que podrían resumirse como "carisma".
“El Polaco” transitó el programa sin exabruptos ni peleas fuertes, con simpatía y torpeza. Sus previas eran chistosas por su hiperansiedad, un rostro despavorido idéntico al de un roedor escondido, y que inspiró a Mirtha, cuando lo tuvo de invitado en su mesa, una pregunta que flotaba en el aire: “¿Usted se droga, Polaco?”.
El bonus track del cantante era poder cerrar algunas emisiones cantando en vivo, ya sea en solitario o con grupos como Agapornis. También resultaba colorida la presencia de sus hijas, un vicio para Tinelli, que siempre se mostró diestro para generar situaciones insólitas con niños.
La cuota de escándalo provenía por parte de Barby Silenzi, que comparte una hija con Francisco Delgado, un modelo que explotó repentinamente y ganó Gran Hermano. La bailarina mediática en móviles no dudaba en ser filosa y provocadora para con otros participantes, y en los últimos meses su relación con Delgado se desmoronó bajo acusaciones de abandono. También se especuló con un romance entre ella y "El Polaco", una muletilla clásica para aderezar las previas.
Si “el Polaco” gana, le deberá mucho a su frescura y desgarbo. Hay un trasfondo forzado de humildad, esa tintura de respeto y educación que mientras más se exprime al aire, mayor obsecuencia dan al momento de enviar compulsivos mensajes de texto.
Pedro Alfonso y Flor Vigna
Peter es un contrapunto de "El Polaco": nació y se crió en ShowMatch, exclusivo de la factoría de Ideas del Sur. De permanecer detrás de cámara, pasó a estar adelante, armando un personaje reticente e introvertido que rendía en pantalla. Su plus es haber televisado su vida desde que flirteó con Paula Chaves, ahora casado y con dos hijos, que también son bienvenidos para enternecer el show.
Esta es la cuarta vez que compite en el Bailando y la primera en llegar a una final. Su victoria podría ser vista como una recompensa a la perseverancia. Pero más allá de esta resiliencia, demostró con el devenir de los certámenes un aprendizaje en el baile, actualmente de un virtuosismo indiscutible, además de cierta ambición que lo lleva a armar coreografías sofisticadas.
Cuando no está en ShowMatch, lo vemos en Carlos Paz liderando la taquilla, alzándose como un mediático de asistencia perfecta durante todo el año. Las obras que presenta rejuntan ajedrecísticamente a las personalidades del ciclo, y sin ir muy lejos, el mismo Polaco compartirá cartel en Abracadabra este verano.
Su compañera de baile es otro punto fuerte: Flor Vigna, quien se convirtió en la revelación de Combate, así que la votación contará con un fervoroso respaldo adolescente. La rubia, aunque desabrida para las previas, se desenvolvió como una bailarina eximia, y también está reclutada para compartir tablas con el productor en teatro. Pase lo que pase mañana, el trofeo se exhibirá en el Teatro Holiday.
Hay un detalle en Pedro irresistible para el reality: sufre las definiciones, lo consume el nerviosismo. Cuando el director le hace un primer plano, parece estar purgando crímenes de vidas pasadas. Esta tensión verosímil delata auténtica sed de victoria.
Quizás sea su año consagratorio, pero la votación se vaticina más reñida y ajustada que nunca.