"Catfish": Tienes un e-mail
El programa de MTV retoma la idea de la película con el mismo nombre.
Las citas a ciegas siempre existieron, pero las redes sociales y los chats elevaron el fenómeno a una cuestión generacional. Tendencia que Catfish, la película, supo explorar con acertado ánimo sociológico en ese muchacho que era engañado a través de Facebook por una chica que no era quien decía ser. Los responsables de ese thriller documental artesanal ahora redoblan la apuesta en un ciclo de MTV (se emite domingos a la 21) llamado igual que la película, ahora protagonizado por el mismo amante embaucado de antes (Yaniv Schulman) y un camarógrafo (Max Joseph).
La dupla se asume conductora de un reality-documental-comedia-thriller (esa prodigiosa hibridez es una de las sorpresas de Catfish) en el que Schulman atiende casos supuestamente verídicos y no guionados de personas que mantienen relaciones platónicas a través de las redes, que aún no conocieron a aquel que está del otro lado. Jugando a ser un Sherlock cibernético, Schulman investiga, hace llamadas telefónicas y busca datos del desconocido en cuestión hasta llegar al esperado desenlace, cuando descubre en una escena macabra con cámara en mano a lo Blairwitch Project el decepcionante hogar e identidad reales del Romeo o Julieta escondido tras la pantalla.
Sacando cierto infantilismo a lo Beavis & Butthead (los episodios terminan con "moraleja", reconciliando a engañador y engañado), Catfish vale la pena no tanto por sacar a relucir el equívoco colectivo que se cuece en las redes, sino por poner en el tapete la precariedad de las vidas actuales, más ambivalentes y expuestas que nunca.