Boss: Todo el poder
El domingo se estrena la nueva serie "Boss", sobre las intimidades de un político temible. Los actores del programa adelantan cómo será el debut.
¿Qué harías por conservar el poder? Tom Kane, el alcalde de Chicago, de todo. Incluso, mantener en secreto el diagnóstico que indica que padece una enfermedad neurológica degenerativa, que corroe su neuronas y su mortalidad. De eso se trata Boss, la nueva serie que estrena este domingo y que fue presentada a la prensa de Latinoamérica en Miami, donde los actores del programa adelantaron cómo será la primera temporada y adonde VOS fue invitado por el canal TNT, para ver el pre-estreno del primer capítulo.
Boss ("Jefe", en español) cuenta una historia personal ambientada en la arena política de una de las ciudades más corruptas de Estados Unidos, en los entretelones de las oficinas de estado. Hay nombres en los créditos que prometen, en roles inesperados: Kelsey Grammer, el actor que fue Frasier durante más de 30 años (Cheers, Frasier) deja la comedia para interpretar un personaje de alto tenor dramático; y Gus Van Sant (Mi mundo privado, Elephant, Milk) debuta como director de TV con el piloto de la serie. El creador de Boss es Farhad Safinia, autor del guión de la película Apocalipto.
"Cada vez que veíamos el guión, teníamos la presión de hacerlo bien. Cuando tenés material tan bien escrito lo más difícil es sentir que tu trabajo está a la altura, que la interpretación le hace justicia. Nadie llegaba de manera casual al set, todos nos comprometimos con el material", explica desde una gran habitación en Miami la actriz Kathleen Robertson, aquella rubia fatal que conocimos en Beverly Hills 90210 y que ahora encarna a la asesora de Kane, una mujer obsesionada con su trabajo, que escolta al funcionario, escribe sus discursos y cubre su espalda.
"Este es el papel más desafiante que me ha tocado –agrega Robertson-. Ella es meticulosa, enfocada y obsesiva en su vida profesional, es un animal político; pero es imprudente en su vida privada. El mayor reto era entender por qué una mujer sacrificaría todo por su jefe y su trabajo. Para eso, hice entrevistas en Chicago con mujeres que realmente hicieron este trabajo. Nunca encontré la respuesta que esperaba, al estilo \'quiero hacer un cambio\' o \'ayudar a la gente\'. Siempre era una cuestión de poder. Estar cerca del poder. Trabajar cerca de alguien poderoso las hacía sentir valiosas".
Arena políticaOtra de las actrices que habló con VOS fue Hannah Ware, que interpreta a la única hija del alcalde. Distanciada hace años de su padre, ella se dedica a trabajar como voluntaria en un dispensario de una zona marginal de la ciudad, tiene una alta vocación religiosa y algunos problemas con las drogas. "Mi personaje es el que conecta con el aspecto más cotidiano, ella no es parte del mundo de la política. Creo que la serie, más allá del aspecto político, es una historia muy humana, sobre un hombre que debe vérselas con su propia mortalidad", explica.
Ambas actrices coinciden en que trabajar con Gus Van Sant en el primer episodio fue una experiencia diferente. El director estuvo presente en la elección de todo el equipo técnico, puso especial atención en el diseño de sonido y musicalización del programa y prefirió evitar los ensayos y retoques de maquillaje. Esas elecciones estéticas son notables en el primer episodio de la serie, que muestra la ciudadde Chicago desde un registro casi documental, urbano y crudo.
Animal de actuaciónEn el personaje de Kelsey Grammer (que ganó un Globo de Oro por esta performace), se juega con fuego el carisma del actor, que abandona al simpático Frasier para interpretar aquí a un político feroz, de carácter, dominante y que usa todas las armas a su disposición (no siempre legales) para salirse con la suya. ¿Puede un personaje así, un tirano, despertar la empatía del público? El que responde es Brian Sher, productor de la serie: "No es un buen tipo, eso seguro, es uno de los malos, pero de una manera tan carismática que querés seguir viéndolo. Porque no sólo es un tipo duro, también es encantador a su manera, tiene buenas intenciones, pero está jodido, sobre todo con la enfermedad". Además, claro, desde el minuto uno del programa, sabemos que se está muriendo.
Y en el intenso trabajo de Kelsey Grammer está el pilar de toda la serie. Con vena trágica, Grammer interpreta a un personaje complejo, que tiene tan pocos escrúpulos como amigos y cuyo perfil recuerda a otros grandes personajes de la TV: al Tony Soprano de Los Soprano, a Nucky Thompson de Boardwalk Empire, o a Walter White de Breaking Bad. Stella Stolper, otra de las productoras, añade: "Kelsey es un actor increíble. Se prepara para las escenas hablando solo, es un animal de la actuación. Siempre ha sido visto sólo como actor de comedia, pero eso creo que fue un accidente en su vida profesional, él se formó en teatro clásico, en Shakespeare, y se nota. Cuando vimos el primer episodio (sobre todo la escena de su monólogo) le dije \'te vas a ganar el Globo de Oro\'. Y así fue".
La productora también señala que el gran gancho de Boss es la manera en la que el personaje cuestiona todo el tiempo su mortalidad, y cómo sus decisiones se alteran antes esa inminencia. "Mientras seguís viéndolo –explica- te das cuenta de que durante toda la serie trata de buscar a una persona que lo ame, antes de morir. Por eso, como espectador, lo seguís, porque es un personaje que no tiene amor en su vida. Tiene poder". La verdadera pregunta, entonces, no es tanto qué harías por poder, sino la más difícil: qué harías por amor.
Del cine a la TVEl hecho de que un director consagrado como Van Sant dé el paso a la TV no hace más que confirmar que han invertido los roles, ahora la pantalla chica, gracias a grandes guiones y producciones, ocupa el lugar de prestigio que antes tenía sólo el cine. La actriz Kathleen Robertson opina: "Mi primer trabajo fue en Beverly Hills 90210. Por entonces, nadie quería estar en televisión, todos los actores querían hacer películas. Ahora, las estrellas de cine están haciendo series. Es por los guiones, la escritura, y, sobre todo, porque la TV por cable dio grandes programas". Es que en Estados Unidos, han sido los canales de cable los que han emitido las grandes series de los últimos años, desde Mad Men a Boardwalk Empire (Boss se vio en Estados Unidos por un canal premium). "La diferencia entre la TV de cable y de aire es la de la noche y el día, la de un filme independiente y uno comercial. El cable te permite explorar diálogos fuertes, personajes oscuros o escenas de sexo de una manera realista, no de la manera lavada en la que deberíamos hacerlo en la TV de aire", añade.Para verBoss. Avant premiere del primer episodio, domingo 8 de abril, a las 22, por canal TNT. Luego, a partir del 12 de abril, a las 22. Doblada al castellano y con opción SAP para escucharla en inglés.