“Me da pudor hablar del paraíso”
Alejandro Sanz cuenta cómo sostiene la idea de “Paraíso express” mientras el mundo tambalea.
Parece que el cantante español Alejandro Sanz quiere sacar el piloto automático con el que atraviesa un día plagado de entrevistas. A la hora de VOS, no sólo evita el lugar común de "vender" su show (en el Orfeo Superdomo, el martes 23 del corriente), sino que no espera ser interrogado. "Estaba mirando aquí tu apellido. Es bien vasco. Arrascaeta. ¿Tienes antepasados en el País Vasco? Ando con eso de que quiero hacer mi árbol genealógico. Me da curiosidad. Cuéntame". Le cuento: "He intentado hacer mi árbol, pero me enteré de que un bisabuelo participó en una campaña militar en la que masacraron indios, me dio impresión y la corté. Yo tengo rasgos indígenas, de hecho. No sé qué habrá pasado en tu caso". Me contesta Sanz: "Soy Pizarro de segundo apellido así que imagínate. Estoy seguro de que casi todo el mundo encuentra un asesino si mira muy atrás".Ya que nos pusimos cruentos, encuentro oportuno preguntarle a Sanz cómo sostiene la noción de paraíso (su último disco se llama Paraíso express) ante tragedias como las de Haití y Chile. "Da un poco de pudor, ¿no?", contesta y repregunta. Luego añade: "Al día siguiente del terremoto de Haití, salí de mi casa y me encontré un arco iris inmenso, hermoso. Le hice una foto y la colgué en mi sitio como para expresar lo irónico de que tanta belleza se produzca a pocos minutos de tanta furia. Pero algo más fuerte que la propia destrucción natural es lo que ocurre después: cómo aflora la miseria. Aunque, a decir verdad, también afloran las mejores intenciones. Es una pena que no sean efectivas". Sanz dice lo que dice e inmediatamente se pone el chip del artista solidario. "A partir de ahora queda todo por hacer. En ese Haití y en todos los Haitíes del mundo. Hoy estaba haciendo una campaña con Médicos sin Fronteras, enfocado en los niños son sida. Hay muchos frentes abiertos". Ya está, ya se tocaron todas las tangentes para hablar con una estrella pop. Vayamos a lo medular. Por ejemplo, ¿cómo se prepara una gira con un disco nuevo? "El grupo base casi siempre lo conservo –contesta Sanz–. Es que la buena química no se consigue fácilmente. Pero hay una reestructuración a partir de la suma: llevaré metales, un guitarrista más porque el disco tiene un poco más de punch rockero. Los ensayos generales han sido buenos". Con respecto al repertorio, Sanz es de los que equilibra. No se rebela ante los hits, pero te toca toooodo el disco nuevo: "No puedo ignorar mis éxitos. Quiero que el público se vaya del concierto con la sensación de que ha visto algo fantástico, de que se ha divertido, recordado cosas. Voy a cantar todas las canciones del nuevo disco porque creo en todas ellas, firmemente"."Y resguardo una parte para un medley donde incluyo Amiga mía, Fuerza del corazón. Canto Corazón partío pero también he recuperado canciones de los primeros discos como Si hay Dios, Se me apagó la luz, que hacía muchos años no cantaba en directo. He conseguido un equilibrio", redondea. ¿Citó por ahí a Si hay Dios, o me pareció? Lo hizo, efectivamente. Le pregunto a Sanz (porque es rápido, gratis y siempre garpa una cita textual espiritual) si hay Dios. "Alguien dijo 'si hay Dios, no tiene perdón de Dios'. Pero más allá de las desventuras que nos tocan vivir, me niego a creer que caminamos por esta vida y luego, así como así, nos caemos al suelo y nos convertimos en polvo". Chasqueo de dedosLa palabra "express" sugiere una idea de instantaneidad. Puesta al lado de "paraíso", tal como está en el nuevo de Sanz, puede remitir a las fotos de la Polinesia que suelen usarse como fondo de pantalla. La belleza natural exacerbada hasta convertirla en artificial. "Algo de eso hay, me interesa esa fugacidad con la que las cosas se resignifican. Pero Paraíso express también tiene que ver con la felicidad que puedes conseguir con un chasqueo de dedos. Un asadito con tu gente, un ensayo. Esos son los 'paraísos express' que te sacan de la rutina. Los paraísos express son terapéuticos", analiza. La fama y el dinero, ¿ayudan o combaten la noción de Paraíso express? Sanz aclara: "Mi paraíso no tiene nada de material. Cuando le hice esta pregunta a mis amigos en la previa del disco, todos me respondieron 'salud', 'trabajo'". La respuesta deja implícita la idea de que la fama y el dinero, al cabo, traen más problemas que soluciones. "Sin dudas –admite Sanz–. Cuando más tienes, hay más cuestiones sobre las cuales debes estar pendiente. Uno se mete en una dinámica consumista, que cuando te quieres dar cuenta tienes un séquito de gente pendiente de tus decisiones. Alguien por allí decía 'alarga la mano hasta el punto en que puedas retirarla'".Uno de los aciertos artísticos de Sanz fue haberle dado entidad pop a la música del sur de España. Le consulto si sigue de cerca lo que pasa con el flamenco. "Es una de las músicas más enraizadas, más localizadas. Y, pese a ese supuesto hermetismo, sigue creciendo –observa–. Crece porque sigue abierta a otras músicas. Los grandes concertistas de la guitarra flamenca (Paco de Lucía, Vicente Amigo o Tomatito) mezclan al flamenco con la música brasileña y van tomando las armonías del jazz. Eso alucina"."Sigo lo que ocurre, sí –enfatiza–. Y no sólo eso, crearé un sello sólo para grabar artistas flamencos como antes, con guitarra y voz. Mi idea es recuperar algunos cantes que se han ido perdiendo. Es abismal la cantidad de cantes que habitan en el flamenco".Historia de un "no"Antes de que fuera carne de agencia noticiosa por su propuesta de apagón simultáneo, Alejandro Sanz estuvo en boca de todos por su negativa a Juanes, vecino de Miami y amigo, quien lo invitó a que participara junto con él en un "concierto por la paz" en La Habana, en la primavera de 2009. "Juanes es mi amigo y jamás pondría en duda sus buenas intenciones. Hubo gente que reaccionó fatal, esos escandaletes son descalificables desde el minuto cero", dice en primer lugar Sanz. Luego sí, se explaya sobre por qué se quedó en la otra orilla: "No fui por una sencilla razón. Le dije a Juanes 'no voy a cantarle a la paz', iría para cantarle 'a la libertad'. El gobierno cubano puso muchas condiciones. Vi a Juanes y a Miguel Bosé llegar hasta las lágrimas mientras negociaban con altos mandos del régimen, quienes querían imponer muchos de sus símbolos. Simplemente, le dije a Juanes que no creía que fuera el momento para hacer el concierto. Quizá me haya equivocado"."Cantaré en Cuba cuando no me impidan pronunciar las palabras 'libertad', 'democracia' o la que me apetezca en el momento. Para reptar, mejor me quedo aquí, volando", cierra.Día y horaAlejandro Sanz actuará en el Orfeo Superdomo (avenida Cardeñosa 3450, Alto Verde) el martes 23 de marzo, a las 21.30. Las entradas cuestan $ 90, $ 150, $ 180, $ 220, y $ 300.

