“La experiencia te da seguridad física, no creativa”
Amaral llega a Córdoba para presentar “Hacia lo salvaje”. Juan Aguirre, la mitad masculina del dúo español, asegura que su filosofía siempre fue vivir el aquí y el ahora.
Aunque hay una clara presencia de sonidos acústicos en los mayores éxitos de la carrera de Amaral (como Te necesito o Días de verano), Juan Aguirre, una de las mitades del dúo zaragozano, asegura que desde hace tiempo se han inclinado hacia la electricidad en sus canciones y esa es una búsqueda que todavía continúa. "El camino de sonar con las guitarras arriba va a ser irreversible. Allí nos sentimos bastante cómodos y reflejados", asegura el músico, vía telefónica desde algún lugar de España.
El grupo, que se completa con la cantante Eva Amaral, llega a Córdoba el próximo viernes 16 de noviembre, con un espectáculo en Quality Espacio donde presentarán Hacia lo salvaje, su último registro discográfico, pero también prometen un repaso abundante de su carrera, que ya lleva casi 15 años. En palabras de Aguirre, será un show eléctrico, largo e intenso. "Intentaremos ofrecer un concierto que no olvidarán", completa el guitarrista.
–¿Dirías que "Hacia lo salvaje" plantea una vuelta a lo animal o a cierta rebeldía?–Lo has dicho mejor que yo. Digamos que la expresión "hacia lo salvaje" se puede referir "hacia lo desconocido", hacia un tránsito o una realidad diferente, que puede ser física o espiritual. Voy a apuntar además que la presencia de la naturaleza, del mundo primitivo, animal, es una idea que utilizamos nosotros, como dos personas que viven en el centro de una gran ciudad. Vemos a la naturaleza como una especie de símbolo de lo puro, de lo inexplorado, de las pulsiones más primarias y esenciales del ser humano.
–Al referirte a las canciones más recientes de Amaral, las que formarán parte de un próximo disco, planteaste que serán "muy viajeras". ¿Son de escribir en la ruta?–Claro. Es imposible cerrar los ojos y los oídos a los olores, formas y ambientes de América u otros países de Europa. Tanto Eva como yo somos dos personas permeables por completo. Yo creo que las antenas de la percepción se agudizan cuando estás fuera de tu medio natural.
–¿Habrá lugar para algún género latinoamericano? ¿Les interesan esa clase de estilos musicales?–Nos interesa la música que tiene más profundidad, más fuerza o energía. En ese sentido, nos gusta mucho vuestro folklore, pero la óptica con la que lo miramos es diferente. Lo vemos con respeto, quizá cierta distancia, pero también con mucha curiosidad. No rechazamos el escuchar músicas de otras culturas, pero sabemos que nuestro filtro es el rock y lo eléctrico, porque es la cultura de la que nosotros venimos.Composición libre
–¿Cómo es la forma de componer que tiene Amaral?–Impulsiva, caótica y sin normas. No nos quedamos con nada que no nos entusiasme a ambos. Eva y yo nos conocemos desde que éramos adolescentes en nuestra ciudad natal, Zaragoza, y compartimos muchos gustos musicales. Si no nos convence a los dos, no sale, pero no tenemos un sistema de composición. Y si lo tuviéramos, sería cercano a lo anárquico.
–Hay una declaración tuya en la que decís que el rock de estadios te parece un poco fascista. ¿Fueron esas tus palabras? En tal caso, ¿podrías explicar mejor el concepto?–Yo creo que esa frase está un poco sacada de contexto. Obviamente la cultura rock no me parece que tenga nada que ver con lo que históricamente fueron los movimientos fascistas. Para nada. Lodescarto y lo desmiento taxativamente. Lo que yo quise decir a los amigos de la revista Efe Eme, que por cierto son grandes conocedores de la música popular, es que no me gustan los tópicos del rock en el sentido más primario del término. Me gusta la música que tiene más de una lectura. Eso es todo lo que yo quería decir, quizá no fue una expresión afortunada. En cualquier caso, para mí la cultura rock, ya sea en un pequeño club o el estadio de River, no tiene nada que ver con ese tipo de movimientos tan deleznables. Mi máximo respeto a cualquier forma de expresión artística que ocurra en un escenario grande o pequeño.
–En la cultura actual se reciclan muchos movimientos de décadas pasadas. ¿Considerás que el pop todavía se permite mirar hacia adelante?–Yo creo que sí. Por caso, si tomamos a Beck, que es un artista que estoy reescuchando mucho últimamente, él mira hacia el pasado pero lo hace con una visión carente de prejuicios y mezclando sonoridades completamente diferentes, que en el pasado no iban unidas. La cultura rock tiene muchas décadas, es imposible no sentir entusiasmo, respeto o veneración por alguna forma concreta. En mi caso ocurre, pero nunca intento imitar sonidos del pasado o las fórmulas que ya se hicieron.
–A propósito del pasado, este año se cumplen 10 años de "Estrella de mar", un disco fundamental de Amaral. ¿Son de mirar hacia atrás?–No, no. Parte de la filosofía del grupo ha sido siempre vivir el aquí y el ahora. De hecho, hay muchas cosas que las hicimos de forma inconsciente, y seguimos pensando que la mejor forma de componer es apagar el interruptor de la racionalidad o de la autoconsciencia e intentar componer de una forma para que brote el subconsciente. Reconozco que es una explicación demasiado psicológica, pero nuestra manera de componer o viajar no pasa por repetir el pasado. La experiencia de haber pisado escenarios en muchos lugares te da una seguridad física, no creativa. De hecho, lo creativo ha de ir acompañado de cierto vértigo. De lo contrario, no sería creación.
Datos útilesAmaral en Quality Espacio (Cruz Roja 200). Viernes 16 de noviembre a las 22. Entradas: Campo $ 120 y Platea $ 150. Anticipadas en www.autoentrada.com.

