Dora Juárez Kiczkovsky: Canto con raíz
Dora Juárez Kiczkovsky llega desde Méjico para presentar su particular disco de música sefaradí.
Nacida en Israel, criada en Méjico e hija de argentinos, Dora Juárez Kiczkovsky divide su talento entre la música y el cine. A hoy, la cantante que esta noche se presenta en Córdoba cuenta con cuatro producciones discográficas (dos de ellas como integrante de la agrupación Muna Zul) y ha participado en distintos proyectos cinematográficos, algunos, nada más ni nada menos, junto a Werner Herzog. Aunque desde el exterior Dora mantuvo un cordón con la Argentina que expulsó a sus padres en 1976 y su lazo con el país resulta intenso. "Crecí oyendo a Mercedes Sosa y María Elena Walsh y después Charly, Soda y Fito, pero las conexiones pasan por muchos otros lados también, cosas sutiles como el olor de las calles, los ascensores de rejita, el olor incluso del gas natural que tienen las cocinas, la gente tomando mate en la plaza, el pan criollo, la manera de hablar... un montón de pequeñas que van conformando la sensación de familiaridad y conexión", cuenta.
En esta visita a la Argentina la cantante ha traído bajo el brazo Cantos para una díaspora, un álbum de música tradicional sefaradí que editó mese atrás. "Hace 10 años el músico John Zorn, dueño de la disquera neoyorkina Tzadik (que editó el primer disco Muna Zul), nos propuso hacer un disco vocal de música sefaradí, a las otras integrantes del grupo no les interesó en lo más mínimo pues no les representaba nada, y a mí en seguida me saltó el corazón de ganas de hacerlo. Y bueno, 10 años después lo hice, se lo mandé a Zorn y lo editó", cuenta y luego explica sobre la búsqueda interior que representó realizarlo: "Vino de la necesidad de hacer un rastreo, una reconexión con mi propio árbol y mi origen cultural. También siento que mi voz en esas canciones está en casa, le es muy natural navegar por ese tipo de melodías, de escalas, de lenguaje. Hay una melancolía y una picardía propias. Y conozco bien los sentimientos de nostalgia que inundan a esa música".
-En la música sefaradí el exilio es un tema recurrente. Eso guarda una conexión con tu historia...-Totalmente. Vengo de una historia de migración extrema. Por el lado de mi madre migraron de Polonia a Argentina, y de mi padre también había inmigrantes españoles y franceses, yo tengo la hipótesis de que hay en el árbol familiar algunos sefardíes conversos, luego mis padres salieron de Argentina a Israel y de Israel a México donde crecí y vivo. Así que mis pertenencias están repartidas por el mundo, y bueno, voy rastreando algunas de ellas a través de la música.
-¿Qué otras temáticas aborda tu música?-Creo que mucho de lo que hago en general tiene que ver con el fuerte sentimiento de desarraigo, de alguna manera siempre termina saliendo a relucir, es un tema central en mi vida. Quise darle la vuelta mucho tiempo evadiéndolo, pero ahora tengo claro que más bien me toca encararlo y encarnarlo pues conforma mi identidad y mi sensación en el mundo. También es importante para mí el juego a través de la voz. Llevo 10 años trabajando en México con un ensamble vocal experimental a capella llamado Muna Zul, donde hacemos canciones propias, algo de música tradicional mexicana y jugamos las posibilidades tímbricas, percutivas e idiomáticas de la voz. Es un proyecto mucho más lúdico que mi proyecto solista. Más festivo.
-¿Cómo va a ser el show en Córdoba?-Sui géneris para lo que suelo hacer. Estoy en un viaje familiar y decidí hacer algo para compartirlo en íntimo en la Chacarita, que resultó ser el teatro de una gran amiga de mi madre. Presentaré principalmente mi trabajo con el looper y a capela. La mayoría serán canciones sefaradíes, pero incluiré algunas piezas mías y algo de música mexicana...también algo argentino, o sea, un rastreo por mis pertenencias, y un agradecimiento al lugar donde fui gestada. Estará como invitado especial en un par de piezas Emiliano Cosacov, guitarrista cordobés que tiene también un bagaje fuerte de migrante y una relación importante con Méjico.
Viernes a las 21 en Teatro La chacarita (Jacinto Ríos 1449).Entrada: $ 50 (capacidad limitada). Reservas al 4231159.

