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Clásicos y modernos

Clean Bandit es una de las revelaciones de la música británica. Jack Patterson, uno de sus integrantes, ofrece detalles una banda que mezcla electrónica con instrumentos de cuerda “reales”.

27 de septiembre de 2014 a las 02:41 p. m.
Clásicos y modernos
Clean Bandit obtuvo reconocimiento mundial gracias a su hit “Rather be”, editado a fines del año pasado.

Jack Patterson, bajista y tecladista de Clean Bandit, dice que es importante estar atento al underground de Londres, su ciudad, porque si algo funciona allí "también va a funcionar en un club". El grupo que integra ha sabido fabricar una mezcla atractiva de dos mundos: la música clásica y el espíritu de la electrónica bailable. Como prueba está el hit Rather be, una canción que comienza con líneas de violín y cello a las que más tarde se les suman un beat y unos sintetizadores que la convierten en material caliente para las discotecas.

Aquel tema cuenta con la colaboración de la cantante Jess Glynne y es una muestra contundente y representativa de New Eyes, el álbum debut de Clean Bandit, que respeta cierta tradición de artistas electrónicos de Inglaterra, como los jóvenes Disclosure, que optan por no tener vocalistas fijos. En lugar de eso, invitan a varios al estudio de acuerdo a lo que pide la canción. "Siempre nos influencian los cantantes que convocamos. Los vocalistas nos resultan muy inspiradores", asegura Patterson, quien además tiene estudios formales en saxo y Arquitectura, carrera que abandonó para dedicarse de lleno a la música.

A pesar de que mixturan estilos en apariencia antagónicos –música “culta” para escuchar, en contraposición a música “para bailar”–, la fórmula de Clean Bandit ha funcionado muy bien y les ha valido varios elogios y logros, como telonear a Basement Jaxx en una de sus últimas giras. ¿Acaso sienten que abrieron un camino? “No lo sé. Las cuerdas se han usado mucho en la electrónica, eso no es novedad”, asegura el bajista. “Quizá lo que nos diferencia es que en nuestro caso no son generadas en estudio por un teclado o sintetizador, sino que suenan violines y chelos reales, acústicos. Y eso le da un aspecto más ‘humano’. La forma en que escribimos música para sintetizadores también es muy particular. Pero no diría que es algo completamente y necesariamente nuevo”, se sincera.

Otro de los hits del disco es Mozart's House, una canción que ya desde su título desprende cierta ironía que responde algunos cuestionamientos que el grupo ha recibido. "¿Así que pensás que la música electrónica es aburrida?/ ¿Es estúpida?/ ¿Pensás que es repetitiva?/ Bueno, es repetitiva/No sé, esquivá un beat/No sé, esquivá un beat/No sé, esquivá un beat", dice la letra al comienzo, sobre una base que recuerda al house de los '90. "Nunca lo tomamos como una declaración, sino más bien como una broma", dice Patterson. "Hay gente que siempre hace ese comentario despectivo hacia la electrónica, y nosotros optamos por tomarlo para otro lado".

–¿Se consideran "clubbers"? ¿Clean Bandit es de salir a bailar a discotecas?–Sí, claro. Nos gusta. De hecho, en este momento estamos en Ibiza, tocamos anoche, lo pasamos muy bien y recorrimos un poco. Milan (Neil Amin-Smith, el violinista de la banda) es el más interesado en el mundo de los DJ.

–Los videos de Clean Bandit son bastante originales. ¿A quién se le ocurren?–Los hacemos nosotros, son ideas que surgen de los integrantes de la banda. Grace Chatto, nuestra chelista, es la productora, la gran fuerza detrás. Además, es una productora increíble, ha hecho grandes cosas a partir de proyectos pequeños. Por ejemplo, el video para la canción A&E se hizo prácticamente sin dinero. Todavía tenemos control de esas decisiones creativas. Los hacemos con cámaras modestas y las editamos en nuestras laptops.