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Cinco razones del músico Atticus Ross

El socio de Trent Reznor fue convocado para musicalizar la serie Outcast, sobre un joven poseído por el demonio desde niño.

13 de julio de 2015 a las 04:38 p. m.
Cinco razones del músico Atticus Ross
Atticus Ross, una cara poco conocida para un nombre cada vez más relevante en el entretenimiento estadounidense.

El anuncio. Antes de que la bandeja de entrada comunicara que había un e mail de FOX International Studios, estábamos al tanto de que el nombre propio Atticus Ross sonaba cada vez más con mayor fuerza tanto en la industria discográfica como en la cinematográfica de Estados Unidos. Pero el anuncio de que musicalizará la serie Outcast, sobre un joven acosado por la posesión demoníaca desde niño y que demanda exorcismo, nos hizo caer finalmente en la cuenta de la relevancia del músico británico, especialista en la creación de climas de suspenso. Eso precisamente ya demostró en Red social, la película de Dave Fincher sobre la creación de Facebook, en la que trabajó con su socio creativo fundamental: el abrasivo Trent Reznor, astuto líder de Nine Inch Nails.

El fundamento. "¿Quién no se acuerda de los estridentes violines de Psicosis en la escena de la ducha? ¿O de las dos notas que se repiten antes del ataque del tiburón en Tiburón?", preguntó Robert Kirkman, productor de Outcast a la hora de fundamentar la elección de Atticus Ross. "Una música inolvidable y épica es de importancia crucial en la narrativa de terror en cualquier pantalla, y tenemos el privilegio de contar con Atticus para ello", añadió. "Es una serie muy especial que requiere un sonido medido y característico. Atticus la llevará a otro nivel", declaró Sharon Tal Yguado, referente de FOX International Studios. "Con suerte, podremos hacer justicia sónica para la visión depravada y brillante de Robert Kirkman (también creador de The walkind dead)", se entusiasmó el músico.

Los antecedentes. Al trabajo en cine de Atticus Ross le cabe el adjetivo "aclamado". Porque además de Red social, que le permitió ganar un Óscar y un Globo de Oro, y que lo obligó a ponerse elegante para recibirlos, Ross se filtró en las fichas técnicas de La chica del dragón tatuado y Perdida, siempre junto a Reznor. Por las suyas creó la música de El libro de los secretos, de los hermanos Hughes; de Love & mercy, de Bill Pohlad; y de Blackhat, de Michael Mann. En todos los casos, Ross propuso música incidental minimalista, que no demandó sinfónicas ni posproducciones elaboradas. Y claro, sugirió un hilo de tensión que rara vez tendió a la relajación. Es por eso que hay expectativa de cara a la tenebrosa Outcast.

Alta suciedad. La colaboración entre Atticuss Ross y Trent Reznor comenzó mucho antes de sus contribuciones en conjunto para cine. Ross coprodujo y programó ritmos en cinco discos de Nine Inch Nails (With teeth, Year zero, The slip, Ghosts I-IV y Hesitation marks), además de participar activamente del grupo paralelo de Reznor, How to destroy angels, posterior a la pegada de Red social. Así caracterizamos en VOS al único disco de este proyecto que completa Mariqueen Maandig, la esposa de Reznor: "El disco trasciende la violencia claustrofóbica de NIN y llega a coquetear con lo radioamigable por el modo en que Mariqueen suaviza todo clima apocalíptico. Es como si una estrella pop hubiera ido tras los pasos de un beatmaker alternativo. Zapadas de laptops con voluntad pop".

Más de Outcast. "Se trata de una adaptación para televisión del cómic homónimo de Kirkman / Skybound. La serie sigue la vida de Kyle Barnes, un joven acosado por la posesión demoníaca desde niño. Ahora de adulto, se embarca en un viaje para encontrar respuestas, pero lo que descubre podría significar el fin de la vida en este planeta tal como la conocemos". Tal el texto promocional del envío, que revela que no hay mejor elección en cuanto a música que Atticus Ross, al cabo un satélite de movidas electro de diversos niveles (porque hay diferencias de gravitación entre sus trabajos para el británico Bomb the Bass, alter ego de Tim Simenom, y la alianza híper productiva que protagonizó con Reznor) devenido en referencia insoslayable de música incidental.