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Rod Stewart: el tiempo como aliado

Rod Stewart indagó sobre sí mismo en “Time”, su primer disco de inéditos en 20 años. Y suena estimulante.

29 de mayo de 2013 a las 12:02 a. m.
Germán Arrascaeta
Rod Stewart: el tiempo como aliado

Agitado por el productor Kevin Savigar, Rod Stewart le pone fin a un período de reinvención como crooner con un disco fresco, entrador y sin pretensiones llamado Time. Con la voz ajada de siempre y reincidiendo en su canchera adultez, el británico se decidió a volver a escribir canciones, un arte que había abandonado por estar cómodamente adormecido por el éxito. Tal como leen, el creador de algo tan categórico como ¿Crees que soy sexy? estaba tan afectado por una sequía creativa, y tan cómodo dándole una pátina rocker a standards de fácil escucha, que consideraba utópico volver a componer.

Cuando se reactivó estimulado por Savigar, no le buscó el pelo al huevo. Apenas indagó sobre sí mismo, trabajó sobre emociones simples y plasmó todo atendiendo un instinto rock & pop que es tan inoxidable como irresistible. Y tan característico, claro. En suma, con Time Rod le mete presión a sus contemporáneos, desafiándolos a hacer un disco sin temas de relleno. La historia oficial de esta obra, acercada por el sello editor en forma de gacetilla, dice que el disco "ha nacido de un rapto de inspiración en el que Stewart ha re-descubierto su voz como cantautor y re-encendido su talento para escribir las honestas y emotivas narraciones que han sido los pilares de las tres primeras décadas de su carrera".

Añade el texto que desde 1991, Stewart, el letrista y melodista detrás dela indeleble Maggie May, simplemente parecía haber perdido su musa cancionera. Pero a principios de 2011, durante el período en el que comenzó a trabajar en lo que se transformaría en su autobiografía best-seller, titulada simplemente Rod, la inspiración volvió. Así se explica entonces lo autorreferencial del entrañable de Can\'t stop me now, un tema ganchero que habla de su entusiasmo en cuanto cantante joven, de cómo buscó su oportunidad, de lo duro que fue todo cantando en clubes hasta que Maggie May abrió los mares. Sólo si estamos ocupados hasta el delirio en encontrar la gran nueva cosa, sólo así, se nos puede pasar de largo semejante hit, que tiene un motivo celta (se oyen gaitas) y recurre al viejo recurso de que el solo de viola emule la melodía de voz. Las preciosas baladas It\'s over y Brighton beach continúan el plan revisionista. La primera aludiendo a los amores malogrados de antaño mientras que la segunda añorando esos tiempos en los que "vos eras Greta Garbo y yo Kerouac". La bohemia del ayer, con sus buenas y malas, ha marcado un presente de plenitud que se cristaliza en Beautiful morning, un rock vital que no acudió a ningún viagra devenido en truco de estudio (y que tiene ese saxo tenor tan ardiente, que sabe abrigar la garganta de Stewart), además de reflexiones a modo de balance en Time, el tema, donde en un movimiento góspel el vocalista advierte "el tiempo no espera a nadie..."

El sedimento existencial, por otra parte, también sitúa a Rod en la posición del sabio rocker que da consejos en el exquisito medio tiempo Live the live, donde violines dan un toque rural y los incisivos slides nos recuerdan que este tipo sabe capitalizar la compañía de violeros lisérgicos. Claro que hay lugar para esas líneas de texto superficiales que, desde un planteo rocker de alta escuela, se pueden convertir en algo sagrado. Finest woman es un ejemplo devastador de tal cosa. OK, desde esta crítica se invita a perder el pudor de que nos emocione algo tan out como Rod Stewart, pero no por eso hay que dejar de observar el pecado dance titulado Sexual religion, demasiado superficial (programación barata y desenfocada) para alguien que ha sabido manejar groove ardiente y orgánico. Pero por más vergüenza ajena que este creación pueda dar, la letra acerca una explicación precisa para la libido sinuosa de toda estrella de rock: "Soy un indefenso en el templo del amor / un esclavo del placer y el dolor". Es palabra de Rod. Ojalá pase por Córdoba algún día.

TimeCalificación: BuenoRod StewartUniversal (2013)Precio sugerido: