El show de Katy Perry en Argentina: un Caramelito
Katy Perry puso todo su imaginario a la parrilla en la continuidad del Pepsi Music. Y besó a un chico cordobés llamado Santiago. Crónica, fotos y videos.
La californiana Katy Perry es el demonio con piel de cordero. Se convirtió al estrellato pop adhiriendo a una imagen de pin up ultrasexy, aunque con comportamientos dignos de cualquier chica en plena edad del pavo. Primero llega a la cúspide diciendo que besó a una chica y al toque, en una gala de premios, se tira de cabeza a una torta tamaño baño. Es así, Katy pendula entre la nerd con aparatos del clip Last friday night y la provocadora que dispara crema desde sus pechos en California gurls. Esa versión de Katy, la que está a mitad de la chica en edad de la inocencia y la pecadora irredenta, fue la que se vio el martes a la noche en el club Geba, de Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en la continuidad del Pepsi Music. Para desplazarse entre los extremos aludidos, Katy propuso una escenografía con una escalera sinuosa que ocupó la parte central del escenario, en cuyas barandas se veían paletas y dulces a escala Gulliver, además de copos rosas y cucuruchos. Alta glucosa pop que licuó a Alicia en el País de la Maravillas con la factoría chocolatera de Willy Wonka. Si a esto le sumamos el tremendo sex appeal de Perry, llegaríamos a una geografía imaginaria llamada Candyfornication.
Katy apareció después de un set un tanto largo y tedioso del DJ Skeet Skeet, que cortó el clima después del apagón inicial. Ese será el único punto bajo del show: cuando se esperaba por la monumental pop star, pumba, salió un dee jay para hacer un warm up (calentamiento) de media hora. Y cuando se esperaba que enhebre un beat para la aparición crepuscular de Katy, pumba, se terminó el set y hubo que esperar otro cachito para la apertura en serio. Un poco desconcertante. Pero una vez que Katy se corporizó por arte de magia, desde una plataforma colgada en forma de nube y luego del cruce de dos superficies cuadradas, se reseteó todo pasado inmediato. Cabellera negra, con ese flequillo tan de antaño, y luciendo un vestido azul eléctrico, Perry largó con Teenage dream y ahí nomás puso de manifiesto su potencial: si bien su vocalización fue palpitante y técnicamente reprochable, se las apañó para escaparle a los manierismos de las chicas pop que tienen todo bajo control. Es decir, Katy no tiene una gran voz, pero tampoco llega al extremo lastimoso del "hace lo que puede". Su rasgo interpretativo es algo desprolijo, y ya. Es suyo, tiene personalidad. ¿Playback? Puede que haya tenido pista de respaldo, aunque no pareció que haya descansado en ella. Como sea, tiene la coartada de haberse puesto folk con Thinking of you, la canción más despojada del repertorio que interpretó munida de acústica. A Katy la acompañó una banda filosa y ajustada, además de un cuerpo de bailarines que ayudó a cerrar el sentido de lo que la lista propuso. Un Elvis de ocasión y vedettes de casino a la hora de Waking up in Vegas (que terminó con Katy tirando monedas doradas al público) y un movimiento de mucha pluma revisteril cuando llegó Peacock, un tema perturbador que tuvo a Katy exhibiendo al micro como si de un pene se tratara. Y había nenas, che.
Los bailarines/as también fueron muy gambas en ocasión del hitazo Hot n\' cold, porque, además de tirar los pasitos del clip, ayudaron a Perry a consumar sus trucos mágicos para cambiar de vestuario a la velocidad de luz. Difícil de explicar, pero la morocha contó con un biombo móvil en el que cambió de vestiditos con la velocidad con la que cambiamos canales con el control remoto. Los músicos, por su parte, se ajustaron al libreto y sólo se permitieron jazzear en la previa de I kissed a girl, que fue el momento en el que Katy reprodujo el numerito de hacer subir un fan (hombre, pese al sentido lésbico de la letra) para hacerlo contonear con el torso desnudo y pedirle un beso. Lo curioso es que el elegido resultó ser cordobés. Un tal Santiago que, según especularon todos al momento de la desconcentración, tiritará hasta el final de sus días. Santiago querido, Santiago envidiado.Mirá videos y la galería de fotos del show de Katy Perry en el Pepsi Music en el player de arriba.

