El rock del jopo
The Chicken Faces es la única banda de Córdoba que hace una lectura purista del rockabilly. Acaban de editar su primer disco.
El de Chicken Faces es un caso insular dentro de la escena de la música de Córdoba. Hacen rockabilly, en una interpretación que no se limita al género, sino también al sonido y al look. Es decir, su búsqueda es purista: además de las voces, la formación del grupo contempla dos guitarras, contrabajo y batería. Y en sus shows suelen vestirse según los mandatos de este particular estilo, que tiene su origen en el rock de la década de 1950 (y en artistas como Carl Perkins, Gene Vincent y, por supuesto, Elvis Presley).
Aun cuando este proyecto tenga el ojo puesto en la música norteamericana y las letras de sus canciones estén escritas en inglés, la banda es innegablemente cordobesa, como lo certifica su nombre (que traducido sería, literalmente, "Los Cara de Pollo"). "El nombre surgió espontáneamente, por el hecho de que cantamos en inglés pero somos muy localistas. Basta ver nuestro logo: ahí dice bien claro y orgullosamente \'The Chicken Faces, Rockabilly Córdoba\'", detalla Alexis "Turco" Jurmussi, guitarrista de la agrupación, que este año editó su primer disco, un trabajo en el que blanquean las influencias clásicas sin dejar de sonar como lo que son: cinco músicos de acá con ganas de hacer lo que hacen.
–¿Cuáles han sido las influencias más evidentes para este álbum? ¿Sólo rock de 1950 o hubo alguna referencia a bandas contemporáneas?–Considerando que es nuestro primer disco, hay canciones compuestas hace mucho tiempo, incluso cuando ni si quiera existía el grupo. Y hay otras hechas el año pasado. De ahí la mezcla, pero aunque haya de todo siempre va a sonar a rockabilly, porque esa es la idea, el objetivo. Pero influencias hay de todos las épocas y estilos. Desde el más rústico hillbilly hasta el swing, desde la balada country hasta el más puro rock and roll.
–¿Cómo se gestó Chicken Faces? ¿Cómo llegan al rockabilly?–Es un proyecto que va tomando forma a partir del encuentro mío con Poly (Ferrero, cantante) hace ya mucho tiempo. Nos costó muchísimo llegar a armar la banda. Probamos con mucha gente y no resultaba, hasta que el destino nos acercó a Rocky (Barbano, baterista) y luego a Lucas (Velich, contrabajista), encontrando así el sonido y el grupo humano que tanto anhelábamos. Más tarde se sumaría Carolina (Pérez, cantante), consolidando así la formación definitiva de la banda.–¿Hay algún plan concreto para exportar este proyecto?–Nuestro disco está sonando por todos lados, pero de momento es un deseo. Hay muchísimo para laburar. Ojalá se cumpla.–¿Hay una movida rockabilly en Córdoba? ¿Qué diagnóstico harías?–Es un género más, sólo que antes acá no se conocía. Y Córdoba es una plaza importante para cualquier artista.–En el rockabilly la imagen es fundamental. ¿Podrías detallar cómo debe lookearse un fan de esta onda?–Nuestro público no es una tribu, es gente con ganas de divertirse y pasarla bien. Pero sí hemos notado en nuestros últimos shows la presencia de jopos engominados y chicas pin-up, lo que le agrega un toque estético muy atractivo.

