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Ricardo Iorio: Me gustaría tocar sólo para 50 personas

Ricardo Iorio se muestra menos polémico que de costumbre y adelanta muchos proyectos de un inmediato porvenir. Esta noche, se presenta al frente de Almafuerte.

08 de noviembre de 2013 a las 10:43 a. m.
Germán Arrascaeta
Ricardo Iorio: Me gustaría tocar sólo para 50 personas
Ricardo Iorio no fue a Black Sabbath. 'Ahora voy por los 50 y no estoy para romperle boca a los giles que creen que voy a un show así para inflarme y hacerme el famoso', dice.

En la previa de un show de Almafuerte a cielo abierto, más precisamente en la cancha de All Boys, Ricardo Iorio realizó un raid mediático que dejó textuales ardientes. Palabras más, palabras menos, dejó en claro que no le cae bien que Calle 13 toque en nuestras celebraciones patrias y se lleve un montón de dinero; que le encantó que Lucas Matthysse, "un boxeador que no habla neutro como 'Maravilla\' Martínez", haya afrontado un combate decisivo con Se vos sonando en la previa; y que le parecía injusto que Callejeros tuviera que pagar con la cárcel la desgracia de Cromañón.

También le tiró la mejor a Flavio Mendoza y le declaró su admiración absoluta a María Martha Serra Lima.

Iorio vive ahora otra previa de Almafuerte, la formación que muchos instituyen como "lo más grande del heavy nacional". En este caso se trata del show de esta noche y en Espacio Quality. Pero desde su celular con característica de provincia de Buenos Aires se lo oye sosegado, sin muchas ganas de generar controversia, ni de ofrecer titulares ineludibles.

Apenas se le consulta en qué está como para romper el hielo, el exV8 y Hermética cuenta que está por editar un disco de tango. "Lo terminé y está por salir. Todavía no sé cómo se va a llamar. Está hecho con milongas; milongas a guitarra y voz. Es un disco realizado junto a los guitarristas de Edmundo Rivero", lanza. E inmediatamente aclara que esta movida no responde a una deuda pendiente: "No, para nada. Son las cosas que mamé de chico... Estos hombres me escucharon cantarlas, les gustó y bueno... No es una asignatura pendiente, pero sí la liberación de uno dejar en claro cuáles son los sentimientos que motivaron mi ingreso al mundo del arte".

"El encuentro se produjo en un estudio de grabación, mientras hacíamos las voces de Trillando la fina, el último disco de Almafuerte. El técnico de grabación me los presentó y quedé prendado", redondea Iorio, quien dice tanguear a capella sólo cuando está borracho.

-Hace poco, con Almafuerte tocaron el All Boys, en una cancha de fútbol. ¿Te gustan esas movidas a gran escala?-La verdad es que me gustaría tocar sólo para 50 personas, y que la entrada valga 5000 pesos para salvar los gastos. No me complacen las grandes escalas, traen muchos problemas.

-Serían los mismos que tiene el Indio Solari.-Prefiero tocar todos los sábados para mí a eso. A veces no todo depende del artista principal, ojo. Porque uno va delegando responsabilidades. Yo, por ejemplo, no tengo nada bajo control, delegué todo para no tener que preocuparme por nada más allá de mi voz.

En el show de All Boys, Almafuerte se puso al servicio de algunos clásicos de V8 para que los cante el mismísimo Alberto Zamarbide. Pero al parecer, aún prevalece la distancia entre Ricardo y el vocalista de aquella formación seminal: "Lo permití para que vean que no soy un egoísta. Le sirvió más a Alberto, que no sé en qué otra ocasión cantará ante 20 mil personas".

-Se cumplieron 30 años de "Luchando por el metal", el primer disco de V8. ¿Qué análisis podés hacer en retrospectiva?-Recuerdo que al momento de salir ya lo habíamos tocado muchísimo contra todo y todos. Porque en aquel tiempo, no sólo estaban los milicos sino los intendentes, los empleados de la municipalidad, la maestra, la directora... Todos eran milicos, del mismo modo que ahora son todos psicobolches. Cuando Alfonsín tenía bigote, todos tenían bigote. No les costó mucho porque Videla también lo usaba.

-Eran resistidos por las autoridades, OK. ¿Y con los colegas qué pasaba?-Éramos resistidos por los músicos también. Porque si sacás cuentas, verás que muchos de los que están ahora metían sus narices en ese culo. Que si salían algunos giles que no les gustaban, tenían la posibilidad de mandar a la yuta a que los detuvieran. Me acuerdo que la prensa del festival BARock la hacía la revista Pelo, y que fuimos invitados a una pequeña fiesta que hacían. Al querer entrar, nos preguntaron si éramos los de V8 y al toque nos metieron presos. Tres días en cana, por nada. Fue muy sufrido todo eso, pero eso dio pie para que uno pueda perseverar.

-¿Tenías miedo cuando te detenían?-Era lógico tener miedo, no era un sentimiento que se podía escapar de la mente de uno, como ahora que viene un policía y un guachito le dice "andá a la concha de tu madre, botón". No era así. La policía llegaba a tu casa y le informaba a tus padres que estabas en la mala, y los pelotudos se la creían. Un servicio de inteligencia enorme para apoderarse de todo; eso tenían los milicos. Algunos rockeros de aquel momento la sufrimos mucho más que algunos que hoy se llenan la boca hablando de combate y resistencia.

-¿Fuiste a ver Black Sabbath?-No pude. Pero por otro lado, ya los vi cuando era muchacho y ya los escuché cuando tenía 15. Ahora voy por los 50 y no estoy para romperle boca a los giles que creen que voy a un show así para inflarme y hacerme el famoso. Uno siempre anda por ahí, así que el tiempo que estoy en casa, trato de estar en casa.

-Es probable que haya sido sin pensarlo demasiado, pero te has convertido en un personaje mediático.-Jamás fui a la televisión abierta, fui al cable. Y del programa de cable toman los de la tele abierta y me ponen ahí todos los días. Tampoco ponen lo más brillante de mí, pero está todo bien. Beto Casella es un amigo. Salvo por Baby (Etchecopar) y Beto, no bajo. Pero me parece bien que hayan espacios en los que se pueda charlar y dar tu parecer.

-Tus pareceres siempre son controversiales. Has podido intercambiar opiniones con colegas, trenzarte en una discusión sin dramas.-Soy muy ermitaño y huyo al intercambio en ese nivel. Entre músicos... ¿qué puede haber de distinto más allá de pareceres políticos? En lo artístico, sí, me junto con los rockeros; no intercambiaré ni una palabra con un Adrián Lescano (sic) en un programa de televisión. Tampoco en las mesas de bares porque... Porque es difícil que coincidamos.

-Flavio Cianciarulo te invitó a su nuevo disco. ¿Se viene un nuevo "Peso Argento"?-Lo hemos fantaseado, pero el primer volumen está fuera de catálogo por más que haya conmovido a un montón de gente. No está bueno grabar para tener ese destino.

-¿Sos incontinente a la hora de componer? ¿Tenés canciones pendientes de ser publicadas?-No, no abandono a las canciones. Ahora, por ejemplo, estoy haciendo otro disco solista, con una banda que armé. Tenemos que terminar de grabarlo. Hay tres temas de otras bandas que no son argentinas. Sus letras están traducidas... ¡Porque si Marcela Morelo tradujo a Mike Oldfield, vale todo, negro!