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Un Orfeo súper feliz

Con Los Tipitos, La Barra y David Bisbal, el estadio celebró sus 10 años frente a unas 7.500 personas.

10 de diciembre de 2012 a las 12:00 a. m.
Emanuel Rodríguez
Un Orfeo súper feliz
David Bisbal fue recibido con una ovación. Largó con su máximo hit, Ave María.

El rojo típico de la gaseosa más famosa del mundo fue el color hegemónico durante la tarde noche de ayer en el Orfeo Superdomo, el espacio que celebró junto a unas 7.500 personas su primera década de existencia. Aún era intenso el sol cuando los primeros entusiastas comenzaron a llegar al predio de Poeta Lugones: allí se encontraban con una vasta decoración cocacolera y navideña, con Papá Noel sacándose fotos con chicos y grandes, y con un escenario dispuesto para una fiesta mezcla de cumpleaños y Navidad. A las 19.30, con un Orfeo a medio llenar pero con sus pasillos convertidos en ríos tranquilos de familias perfumadas de domingo, Cristian Bazán entró al escenario para comenzar a animar la tarde: el conductor presentó algunos videos sobre la tarea social de la empresa auspiciante y unos 10 minutos después les cedió la escena a Los Tipitos.

La banda marplatense puso al bajista Federico Bugallo al centro, vestido de musculosa y bermudas. Apenas un "Buenas tardes" y la banda arrancó con Brujerías. "Estamos a full con la Navidad y con los buenos deseos. Con todo", explicó el bajista, antes de encarar otro tema conocido: Algo. Siguiendo la Luna, ya con un Orfeo al 80 por ciento de su capacidad, Silencio, La ley de la ferocidad y Se te nota completaron el set, pero Bazán arengó al público para que Los Tipitos volvieran a por Campanas en la noche. Final con ovación y a otra cosa: sorteos de bicis y triciclos. Se armó trencitoLa Barra puso a bailar a la platea en casi una hora de show, después de ser reconocida como "la primera banda local que se animó a tocar en el Orfeo". La audiencia se animó incluso a improvisar un trencito fiestero entre las butacas.

Con Un millón de rosas, la banda cordobesa mostró la contundencia de la fiesta: una multitud con las manos arriba celebraba con tranquila alegría. Después vino Entre la espada y la pared y después el enganchado cumbiero con cambio de cantante. La Pepa Brizuela regresó al micrófono para La Carta y para Amor infiel.Ave María Las fans de David Bisbal coparon el espectro acústico con sus gritos: Bazán estiraba la espera y las chicas se divertían a pura demostración de una histeria amorosa.

"Vamos mi gente de Córdoba", dijo el español, acompañado por dos guitarras, contrabajo y teclado, y entonó una versión acústica de su máximo hit, Ave María.

El cantante había naticipado vía Twitter que cantaría cinco canciones, las suficientes para enloquecer a sus seguidoras. Después vendría el encendido del enorme árbol de Navidad y el show de fuegos artificiales. Para las familias que coparon el Orfeo, fue un adelanto de la Nochebuena.