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Gustavo Cordera: No necesito subsidios, yo quiero trabajar

El cantante llega a Córdoba con un espectáculo que anuncia poderoso e intenso. Habla del rock, el gobierno y la legalización de la marihuana.

10 de septiembre de 2013 a las 12:35 p. m.
Victoria Conci
Gustavo Cordera: No necesito subsidios, yo quiero trabajar

Acaba de sacar un nuevo sencillo, Equivocarme y hacerlo, junto al grupo cumbiero La Liga. Gustavo Cordera no ahorra palabras y lo define como "un atentado contra el establishment musical argentino".

De todos modos, su acercamiento a la música más tropical y menos rockera lleva varios años y se ha profundizado desde La caravana mágica. Igual, tiene suficiente historia rockera como para aventurar un diagnóstico sobre "el fin de un ciclo" del rock en la Argentina.

Hace tiempo que Cordera se radicó en La Paloma, Uruguay, donde pasa  sus días en familia, componiendo y, sobre todo, buscando cómplices para nuevas aventuras musicales. Esas aventuras, más tarde, concluyen en una interminable caravana a lo ancho y largo de nuestro país.

“Hace unos años estoy viendo el fin de un ciclo y el comienzo de algo nuevo. Por el momento es caótico, indiferenciado, pero se está formando”, comienza del otro lado del teléfono. La pregunta tiene que ver con el rock argentino visto en perspectiva desde su nuevo lugar en el mundo, pero la conversación se interrumpe cuando el deber de padre lo llama: “Es mi hijo que se quiere subir a un techo”, se disculpa, y continúa, esta vez sobre la existencia o no de un rock contestatario. “Hay un momento de confusión institucional, un momento raro, muy doloroso para la cultura argentina. Me da la sensación de que el gobierno actual, la época kirchnerista, es el primer gobierno rockero en la Argentina. Hasta tuvo una adhesión muy grande de los rockeros. Respondió de alguna manera a la masa popular, a los Derechos Humanos, a nuestras exigencias y pedidos en su momento. Entonces, ¿contra qué se rebela el rock?”. Sin embargo, lo que parecen loas termina con algunas críticas en su visión de la actualidad política, la bipolaridad de la sociedad y el rol de los artistas.

“Soy como una tercera posición, una mentalidad libre. Un libre pensador. No soy una oposición despiadada y estúpida, tampoco soy consecuente de una manera enceguecida. Lo que decidí es no formar parte de la propaganda del Estado accediendo a conciertos, cobrando el dinero de la gente para propaganda de un partido. No está bueno que eso condicione mi forma de sentir y mi forma de pensar. Decidí pasar a la clandestinidad, una vez más. Y buscar mi fidelidad por fuera de lo que es la propaganda del Estado, porque el gobierno no ha dado buenas señalas últimamente de transparencia, de sensibilidad, de idoneidad. Realmente no adhiero a esta propuesta en este momento”.

–¿Qué opinás de los subsidios a los artistas?

–Cuando una persona es discapacitada, es necesario ayudarla para que salga adelante. Los artistas no somos discapacitados, no necesitamos subsidios. Hay gente que sí, y se podría destinar ese dinero a sanear las villas miseria del país, apoyar a las tribus originarias, custodiar nuestros bosques, nuestra agua, para mejorar los hospitales. Nosotros no necesitamos ese dinero, que es usado para fines propagandísticos y políticos. Yo no necesito subsidios, yo quiero trabajar. Tengo dignidad, tengo fuerza para hacerlo, no soy un inútil.

Equivocarse y hacerlo

La banda de cumbia La liga está en La Paloma mientras la entrevista se lleva a cabo. La relación con Cordera tiene que ver tanto con pasar un buen rato como con crear canciones y experimentar. El tema Equivocarme y hacerlo es uno de los resultados de esta sociedad musical, que disfruta de los partidos de fútbol improvisados y de la música en partes iguales.

–¿Cómo se equivoca alguien con tu trayectoria, con tantos años sobre los escenarios?

–Aventurándose con valentía a cosas nuevas que pueden llegar a hacer peligrar toda su obra y toda su trayectoria. Por ejemplo, grabar con la banda de cumbia La Liga es un atentado contra el establishment musical argentino. Es poner en juego todo lo que sos. Yo soy un provocador, una persona que toda mi vida apuesto todo lo que soy, a lo que hago. A veces apuesto mucho por nada.

Con tres discos solistas en su haber (Suelto, La Caravana Mágica Vol. 1 y 2), Gustavo dice que hoy se encuentra haciendo canciones, experimentando constantemente. "Lo interesante es la búsqueda de viajar, de llevar esta música a diferentes lugares", relata, y luego da algunas pistas sobre el espectáculo que traerá el sábado. "El nuevo show incluye los tres discos de esta nueva era y temas nuevos que estamos grabando, que hacen un concierto poderoso. Por fin, después de cuatro años de trabajo puedo decir que tengo un concierto intenso".

Para los que esperan escuchar las canciones que “el Pelado” compuso cuando estaba en Bersuit, el cantante es claro al respecto: “Esos temas ya los hice y creo que los siguen haciendo los chicos. Aquellos que se quieren encontrar con esa música pueden ir a verlos a ellos. Yo estoy optando por un viaje distinto, un viaje nuevo”.

LegalizaciónGustavo Cordera siempre se mostró a favor del consumo de marihuana, y el camino que recorrió Uruguay en los últimos tiempos de cara a la legalización del cannabis lleva al tema. "Es un crecimiento de cabeza importante. Una mirada nueva. Aunque me parece raro legalizar algo que ya ha legalizado Dios. Es como legalizar el agua, o el aire. Que se haya prohibido me parece una brutalidad, que la legalicen me parece una estupidez en el sentido de que un gobierno consciente lo primero que tendría que hacer es darse cuenta de que no puede prohibir algo que Dios quiso que haya en la Tierra", opinó el músico.

El show. Gustavo Cordera en Studio Theater (Rosario de Santa Fe 272). Sábado a las 21.30. El cantante llega con su banda para seguir presentando La caravana mágica vol. 2. Anticipadas a en disquería Edén (Obispo Trejo 15 y edenentradas.com.ar)