Canciones a fuego lento
El cantante español Macaco llega este martes por primera vez a Córdoba para presentar "El murmullo del fuego", su último disco. En la previa, cuenta cómo será el show.
A fuerza de canciones amables y melodías adhesivas, el artista catalán Macaco trascendió las calles y los bares de Barcelona, por los que transitó por buenos años, hasta convertirse en un enorme suceso a escala mundial. Sus temas, que ganaron las estaciones de radio del mundo hasta ser auténticos himnos globales del amor y la esperanza, forjaron el presente del músico que mañana llega por primera vez a Córdoba para presentar su último disco, El murmullo del viento.
"Macaco ha sido un proceso cocinado a fuego lento, que ha crecido con el boca en boca. Con los tres últimos discos ha habido una repercusión mucho más mediática donde, por ejemplo, las grandes radios han decidido poner mi música. Eso lo agradezco, pero también quiero recordar que al principio no lo hacían", explica el cantante.
–¿Hay un cierto sabor a revancha?–La verdad que no, porque nunca fue mi idea tener una proyección mediática. Cuando tocaba en un barcito para 100 personas yo ya era feliz. La gente me decía: \'Espero que algún día te vaya bien\'. Y yo decía: \'Pero estoy acá haciendo música, ¡a mí ya me está yendo bien!\'. Aunque los ingresos eran mínimos yo me sentía muy feliz. Hoy soy igual de feliz tocando en un bar para 100 o en un festival para 300 mil.
–¿Cuál sería el "murmullo del fuego"?-Me gustaba el contraste entre las palabras del título. Murmullo es aparentemente una palabra pequeñita, pero yo he crecido con ese boca en boca que se ha convertido en algo muy consistente. Se puede convertir en un fuego, que no tiene por qué ser malo. El fuego ilumina, calienta, nos da la vida... estamos en un momento de crecimiento, de cambio de era global donde hay muchos lastres que hay que tirar al fuego, quemarlos, para luego tomar una llamita de ahí y seguir iluminando el camino. El fuego que quema y da luz a la vez.Es un momento de cambio. Puede parecer doloroso, y se me ocurre pensar en una madre dando a luz, pero luego de ese dolor viene la vida.
–En este último disco parece como que has tamizado el sonido, lo has despojado de elementos...–Es un sonido un poco más crudo comparado con lo anterior, donde podría haber algunos elementos electrónicos más. Menos es más, esto es algo que he aprendido y que llevo tatuado en mi cuerpo y en mi corazón. En mis primeros discos, un poco por ser novatos, y otro por la ilusión y las ganas de probar, hemos recargado las cosas hasta hundirlas casi. Todo partió de la guitarra y la voz, de esa idea. Como dice el maestro Drexler: "Hay tantas cosas y sólo preciso de vos, mi guitarra y voz".
-Te animaste a cantar en catalán ¿qué significa para vos?-Es una canción de la cual estoy orgulloso. Me han preguntado si es patriótica, pero yo soy cero bandera. Creo mucho en la mezcla, en abrir fronteras. Yo he sido embajador de mi tierra siempre, defendiendo por ejemplo la rumba catalana, aunque nunca la he cantado. Yo me considero mediterráneo, soy un hijo de la mezcla y hablar de pureza en España es algo absurdo. La canción nació luego de que muchos me pidieron que cante en catalán. Yo admiré siempre a los clásicos de la música catalana, sin ir más lejos a Serrat. Y así nació el tema que se convirtió en una especie de himno, incluso en otras partes de España donde hay una mentalidad mucho más abierta de lo que se aparenta y se dice en los medios.
-¿Te interesa la política como ejercicio?-En la política no creo, no creo en el sistema. He tenido ofertas para hacer cosas con partidos políticos y siempre dije que no, porque no me sale. Me involucro en cuestiones sociales, eso sí.
-Junto al disco editaste un libro, ¿cómo surge esa necesidad de escribir y editar?-Nació de manera súper natural. Hay un momento, principalmente en las giras y de viaje, que agarro la lapicera y me pongo a escribir. Los textos principalmente fueron hechos en la gira pasada, incluso hay un poema, o mejor diría pequeño escrito, que habla del show en La Trastienda de Buenos Aires. Me había pasado algunos años leyendo a los clásicos como Neruda o Benedetti, y algunas cosas más como el libro de sonetos de Joaquín Sabina, y ahí comencé, casi como un juego a escribir algunos aforismos, algún soneto con lenguaje un poco más callejero y otras cosas. Luego comencé a hacer fotos por todo el mundo de cosas pequeñitas: algo escrito en una pared o una hormiga en el campo de refugiados del Sahara. Eso puesto en otro contexto y con un texto le da otro sentido. Hice más de tres mil fotos y escribí más de mil pequeños textos y luego de mostrarlo a amigos me impulsaron a editarlo. Yo me considero un poco un intruso, pero al tener el aval de algunos escritores y llamarlo "amor a lo diminuto" me he sacado unos buenos pesos de encima.
–¿Con qué se van a encontrar los cordobeses que vayan a tu show?-Por ser la primera vez, vamos a tocar temas de todos los discos. Voy con unos músicos maravillosos que vienen de todas partes del mundo que defienden mis canciones junto a mí de una forma increíble. Hay mucho dinamismo en el show: momentos para saltar, para corear, algún momento más teatral... Pero sobre todo creo que pasan cosas. Hay que estar con los sentidos bien abiertos.
MacacoMartes a las 21.30.en la Sala Astral (Jerónimo L. de Cabrera 565). Anticipadas a $ 165 (general) en Edén (Obispo Trejo 15).

