Noelia Marzol emocionada por la presencia de su papá en la final de La Academia
La bailarina quebró en llanto en Los ángeles de la mañana porque recordó lo difícil que fue que su progenitor acepte su vocación.
Noelia Marzol estuvo en Los ángeles de la mañana y no pudo contener las lágrimas al recordar su participación en la final de La Academia, de la cual salió ganadora, la cual pudo compartir junto a su mamá y su papá, quien al principio no aceptó su vocación de bailarina y, hasta el momento, jamás la había acompañado a ningún programa de televisión.

Pia Shaw fue quien sacó el tema al decirle a la invitada: “Tenemos una imagen muy linda que es con tu viejo en la pista, un hombre que mucho no le gusta ir a los estudios de televisión y acompañarte, y ahí estaba la familia. Qué lindo, Noe, de poder compartir todos juntos”.
“Sí, la verdad que no lo puedo creer, porque mi papá nunca quiso que yo siguiera la carrera artística. Entonces, tenerlo ese día en el estudio, valorando mi trabajo y diciéndome que estaba orgulloso, fue una cosa que nunca hizo, porque es un hombre muy seco y reservado, me emocionó muchísimo. Así que estaba feliz con mi hijo, mi marido, mi mamá y mi papá, la verdad que estuvo muy lindo”, contestó Marzol, ya movilizada.

“Me quedé con tu emoción con tu papá. La verdad que yo tuve la oportunidad de conocerlos, sé la relación que tienen, y debe ser mágico, ¿no?, ver de repente a tu viejo que se le cae la baba cuando antes no te apoyaba. ¿Qué sentís, o si lo tuvieras ahora enfrente, qué le dirías?”, le preguntó Celeste Muriega a la invitada.
“No, ya a mi papá lo amo, pero sufrí mucho (se quiebra), porque que un padre no comparta la elección que uno tiene en la vida no está bueno. Pero, hoy por hoy, yo sé que mi papá me ama y siempre lo que dijo, o sostenía, o pensaba, era por mi bien. Obviamente, decir ‘podés tener la carrera que vos quieras y querés ser artista…’. él lo hizo pensando en mi futuro. Pero bueno, ahora ya está, entendió que esta es mi pasión y ya no hay vuelta atrás”, contestó Noelia, con lágrimas en los ojos.
“Pero ¿qué quería que hicieras, una carrera universitaria?”, le consultó Mariana Brey a Marzol respecto a cuál era el futuro que su padre quería para ella.
“Sí, yo era muy nerd, tenía medalla de oro, me mandaron a un colegio alemán muy exigente, entonces, de repente dije: ‘no quiero la beca, no quiero nada, quiero bailar, porque lo siento con el alma’. ¿Viste al que ama el fútbol y no lo puede explicar? A mí me hace feliz”, contestó Marzol y continuó: “Yo me acuerdo que tenía 4 años y me mandaron al club para aprender a nadar porque tenían esos rayes, para no ahogarme. Y nos estábamos yendo y ya me había inscripto, y había un salón con un vidriado con chicas haciendo gimnasia rítmica. Y yo me acuerdo la sensación de haberme quedado horas mirando hasta que mi mamá me preguntó si quería hacer eso y le dije que sí”.