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Ramiro Soler, el artista que asombra en las calles de Córdoba con su “baldería” y sueña recorrer el mundo

El baterista que suele estar en la peatonal o en el Paseo de las Artes, toca con elementos reutilizados como tachos, botellas y hasta una plancha para hacer hamburguesas o una pava. ¡Y cómo suena!

30 de septiembre de 2021 a las 03:07 p. m.
Ramiro Soler, el artista que asombra en las calles de Córdoba con su “baldería” y sueña recorrer el mundo
Ramiro Soler, a pleno toque frente al Cabildo en el centro cordobés. Foto: Pedro Castillo.

Si sos de andar por la peatonal que desemboca en la Plaza San Martín o los fines de semana sos de darte una vuelta por el Paseo de las Artes, tal vez hayas escuchado los llamativos sonidos que se desprenden de la “baldería” de un percusionista con una gran habilidad y una prominente cabellera.

Él es Ramiro Soler, baterista desde los seis años cuando su abuela le regaló sus primeras baquetas y él comenzó a armar su set con elementos reutilizados.

Ramiro Flores el percusionista que asombra en las calles de Córdoba

Hace un tiempo bautizó este conjunto de “instrumentos/objetos” como “baldería”. Además de los clásicos tachos de pintura, incluye botellas vidrio de diferentes tamaños y sonidos, una pava y hasta una plancha para hacer hamburguesas, que se completa con las tradicionales uñas de cabra.

“La baldería es el medio que tengo para expresarme”, comenta, mientras aclara que se presenta en los espacios públicos de la ciudad hace poco menos de un año.

Tachos de pintura, botellas, una pava y hasta una plancha para hacer hamburguesas son los objetos que utiliza para hacer música. Foto: Pedro Castillo.
Tachos de pintura, botellas, una pava y hasta una plancha para hacer hamburguesas son los objetos que utiliza para hacer música. Foto: Pedro Castillo. (51)

Ramiro es oriundo de San Juan, pero vivió casi 10 años en Villa María, donde se conectó más fuertemente con la música y comenzó con su experiencia de la baldería, que terminó de afirmarse en sus primeras incursiones en el centro de Córdoba.

Como baterista, Soler se desempeña actualmente en la banda de Matías Pérez y el interesante proyecto Chamán Chamán, ambos de Villa María.

“Es un gran cambio pasar de tocar en un escenario convencional con luces y una batería con todos los accesorios, a presentarse en la calle con la baldería”, expresa sobre esta doble faceta.

Esta nueva experiencia de ser artista callejero lo ha llevado a viajar por diferentes provincias (estuvo hace poco en Catamarca) y la posibilidad de emprender un viaje más extenso hacia el norte del país.

Su sueño es justamente ese: poder viajar con la música y recorrer el mundo. “El temor del del artista callejero siempre es no conocer el escenario, pero por suerte en general hasta aquí la respuesta siempre fue positiva”, se lo escucha decir sin perder su tonada cuyana.

Ramiro Soler recibiendo la colaboración del público en el centro de Córdoba. Foto: Pedro Castillo.
Ramiro Soler recibiendo la colaboración del público en el centro de Córdoba. Foto: Pedro Castillo. (51)

Mientras algunos chicos se acercan y le dejan unos billetes en su gorra, reflexiona sobre su labor. “Para mí, hacer música en la calle implica muchas cosas, sobre todo un compromiso y un desafío que vivo día a día. Un trabajo en contacto con la gente”, resume.