Puro jazz: sonidos de Comechingonia
La Córdoba Jazz Orchestra presenta este miércoles en el Salón de Actos del pabellón Argentina de la UNC. Incluye obras de Pedro Giraudo, Martín Delavédova, Milton Arias, Javier Girotto, Eduardo Valdéz y del Proyecto Diáspora, todos cordobeses.
El jazz, una de las músicas gigantes del siglo 20 que atravesó América y estremeció al mundo, también puede ser una manera de sentir la urbanidad en estas latitudes del sur. La ciudad, entonces, vibrando con las voces de bronce de una Big Band, puede convertirse en Comechingonia, la versión que propone la Córdoba Jazz Orchestra.
“Es una ciudad utópica, la Córdoba de los sueños, un lugar donde se da una síntesis cultural, un nuevo vínculo entre el pasado, el presente y el futuro. Un espacio en el cual el hombre vive armónicamente en la naturaleza y la razón permite buscar la propia identidad, conectando lo universal con lo específico. Donde el arte rescata y el amor por el otro y la vida triunfan”.
Lo dice Nicolás Ocampo, director de las CJO, la formación que ha llevado adelante la misión de grabar un disco del género sólo alimentado con autores cordobeses. Se llama Comechingonia, claro, y será presentado esta noche a las 21.30 en el salón de Actos del Pabellón Argentina, en la Ciudad Universitaria. Tendrá el auspicio del programa Disco es cultura, de Cultura de la Provincia.
Hay varios síntomas que posicionan desde hace tiempo al jazz entre las inquietudes musicales de la ciudad, como que aquí se han formado artistas que luego han encontrado sitios destacados en otros lugares del mundo, y aprendizajes que han impregnado su marca en otras corrientes populares.
“Desde hace 10 años y más aún se nota que hay en Córdoba una tendencia en el género de grabar en los discos música original, es decir, no recurrir siempre a los estándars, sino a abordar composiciones propias. Tenemos que seguir esa veta, desarrollar el sonido del género en la ciudad y proyectar aún más a los artistas”.
La CJO tiene 11 años de recorrido. Nació por iniciativa de los bateristas Steve Zens, de Estados Unidos, y Germán Siman, de Córdoba, y funciona a través de la Fundación Cultural La Escuelita, una de las escuelas de música popular de la ciudad. Su versión clásica de Big Band contempla una línea de cuatro trompetas, otra de cinco saxos (algunos saxofonistas interpretan también flauta y clarinete) y cuatro trombones, además de piano, contrabajo, guitarra y batería.
Nicolás Ocampo tiene 33 años, desde hace 40 días es padre de Lucio y dirije la CJO desde hace dos años. Llegó a Córdoba con su saxo a cuestas desde su pueblo, Altos de Chipión, y estudió en la escuela de músicos La Colmena, conducida por Oscar Pedano, y luego dirección con Hadrián Avila Arzuza, director de la Orquesta Sinfónica de la Provincia. Además, fue becado en el Lincoln Center, de Nueva York, donde tomó cursos con grandes figuras como Wynton Marsalis.
Experiencia única
Su proyecto como director fue pasar de tocar música de catálogo a armar un programa de autores cordobeses. “Hay numerosos compositores, y la iniciativa no se agota en este disco, sino que vamos a seguir desarrollando esta tarea.Hice una convocatoria y a medida que fui recibiendo material fui armando el primer volumen, tratando de balancear algunas baladas con otros temas más rítmicos”.
En Comechingonia se han incluido obras de Pedro Giraudo, Martín Delavédova, Milton Arias, Javier Girotto, Eduardo Valdéz y del Proyecto Diáspora. Hacia adelante, ya se trabaja en obras de Luis Lewin, Eduardo Elía, Fernando Huergo, Darío Íscaro, Nicolás Massa y otros.
Y todos los arreglos para que las obras suenen en los colores de la Big Band fueron escritos por Ocampo, “al cabo de decenas y decenas de horas”.
Un capítulo especial fue la grabación del disco, que se concretó en diciembre pasado en el teatro San Martín, a través de una larga mañana. “Fue una experiencia única: grabar música de Córdoba, con una orquesta de Córdoba, en el máximo coliseo de la ciudad, una sala tan reconocida por su acústica y su espíritu. Lo hicimos a la manera tradicional, tocando como si hubiese público”.
Con un sistema de registro que apeló a 23 micrófonos, se hicieron dos tomas de cada tema, para finalmente elegir la que se considerara mejor. La exigencia demuestra lo afilada que estaba la orquesta al cabo de numerosos ensayos y de dos años de trabajo sobre estas obras.
“La sensación que me queda es que la música y los arreglos tienen que ver con este lugar, con esa ciudad utópica a la que llamamos Comechingonia, nuestra ciudad ideal. El disco representa el registro de dos años de trabajo donde creemos haber encontrado un sonido característico. Vamos en el camino de forjar una identidad sonora, y este es un punto importante para nosotros, pues presentamos un álbum original para la ciudad de Córdoba”.
Y en las palabras de Nicolás Ocampo asoma la vieja fecundidad que surge de la reunión de los sueños y el esfuerzo. Esa fecundidad que la Córdoba Jazz Orchestra hará sonar este miércoles.
En vivo. La Córdoba Jazz Orchestra presenta su disco Comechingonia este miércoles 21 de junio a las 21.30 en el Salón de Actos del Pabellón Argentina. Entrada general, .

