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Piazzolla, un faro definitivo para Damián Torres Quinteto

El Damián Torres Quinteto presentará este viernes su versión del disco Adiós Nonino, una joya de la música del mundo. Será a partir de las 22, en Cocina de Culturas.

11 de noviembre de 2016 a las 04:07 p. m.
Piazzolla, un faro definitivo para Damián Torres Quinteto

"A mi juicio este es mi LP preferido, el mejor logrado, sobre todo por las impecables interpretaciones de los solistas", escribió Astor Piazzolla en 1969, en la contratapa de cartón Adiós Nonino, disco que se volvería una de las joyas de la música del mundo.

Esa frase es en la que pusieron sus sentidos Damián Torres (bandoneón) y los muchachos del quinteto: Dante Ascaíno (guitarra); Leandro Liuzzi (violín) Jorge Martínez, (piano) y Christian Esquivel (contrabajo).

El reconocido quinteto cerrará otro año con el espíritu de Piazzolla. Será este viernes a las 22, en Cocina de Culturas (Julio A. Roca 491).

Damián Torres apunta: “Es el álbum en el que Piazzolla registra por primera vez (con el quinteto) todas obras de su factura. Personalmente, este un disco que gasté escuchándolo desde muy pequeño y, de alguna manera, me marcó de por vida. En especial, y aunque parezca un detalle un tanto insignificante, el sonido de la guitarra grabado en este disco (ese sonido a lo Joe Pass, que se incrementa en el tema Coral), realmente me cautiva desde siempre”.

–¿La versión tiene como referencia sólo al disco o también a las presentaciones en vivo de Piazzolla?

–La idea no necesariamente fue respetar a rajatabla el sonido, el tempo y la interpretación. Nos basamos más en las versiones en vivo que aparecen tiempo después, y que tienen ese nivel de calentura del cual nos pareció mucho mejor tomar como referencia. El espíritu no es ser cien por ciento correctos. Considero, y los muchachos también, que es preferible morder un poquito la banquina en cuanto a la pulcritud, en pos de una vitalidad musical más eléctrica y menos cerebral.

Aquellos solistas de los que hablaba Piazzolla eran: Dante Amicarelli (piano), Antonio Agri (violín), Kicho Díaz (contrabajo) y Oscar López Ruiz (guitarra).

–¿Aquel quinteto es el faro?

–Lo es desde el punto de vista de cómo me gusta que suene un grupo. Si hubiese sido músico de jazz, seguramente, hubiese sido el quinteto de Miles Davis. Es una especie de alma madre de la cual partir. De manera personal, digo que es por esa cuestión de estar siempre hacia adelante, pergeñando proyectos, sin pensar en lo que puede o no puede ser comercial, vendible o accesible, sino ateniéndose a la necesidad que dicta vaya a saber uno qué. Lo que me conmueve, lo que me da un cachetazo de vida, lo que mantiene en carrera sin pensar demasiado, actuando, moviéndose, creando.

–Y Piazzolla es una inspiración definitiva...

–En la música de Piazzolla hay vida. Una vida que trascendió absolutamente las fronteras temporales y geográficas. ¿Cómo no llevar a un escenario algo tan poderoso que, como melómano me conmueve hasta las lágrimas y como músico me aporta las coordenadas del camino a seguir?