Miss Bolivia sufrió un violento asalto en Brasil y unas cordobesas la ayudaron
La cantante se encuentra de vacaciones en Río de Janeiro con su pareja y tuvo un mal trago en pleno descanso.
María Paz Ferreyra, más conocida como Miss Bolivia, padeció en carne propia la inseguridad de Río de Janeiro. La cantante se encuentra vacacionando junto a su novio, Emmanuel Taub, en el país vecino y sufrieron un robo violento en plena luz del día y ante la vista de otras personas.
El propio Taub lo relató a través de una seguidilla de tuits.
ayer nos robaron en la playa de ipanema en medio del día y delante de todos: aprovechan que uno de la pareja esté en el agua y entre dos le roban a la otra persona. paz terminó lastimada al caer sobre el asfalto tratando de agarrarlos mientras yo salía del agua. nadie hizo nada..
— (((Emmanuel Taub))) (@EmmanuelTaub) December 5, 2018
nadie movió un pelo para agarrarlos mientras los veían accionar y llevarse mi mochila de la sombrilla mientras otro le hablaba a paz. odio decir esto pero en ipanema, copacabana y, especialmente, río de janeiro se respira miedo e inseguridad; a la policía, como a toda policía...
— (((Emmanuel Taub))) (@EmmanuelTaub) December 5, 2018
le chupa un huevo lo que te pase, aunque le mostré y expliqué que mi compañera estaba toda lastimada; al resto de los que estaba ahí y sabían lo que iba a pasar también les chupa un huevo: nos dijeron que si hacen algo al otro día vienen y les queman todo. sólo se solidarizaron
— (((Emmanuel Taub))) (@EmmanuelTaub) December 5, 2018
con nosotrxs un grupo de cordobesas que cuidaron, contuvieron y curaron a paz mientras yo corría por el barrio tratando de recuperar documentos y viendo si alguien podía ayudarnos. una mierda todo: el mundo, la humanidad y río de janeiro. lo que importa es el amor y la amistad.
— (((Emmanuel Taub))) (@EmmanuelTaub) December 5, 2018
La palabra de ella
Luego, la propia Miss Bolivia relató lo sucedido a través de varias historias en Instagram, mostrando además fotos de cómo quedó lastimada.
"Tengo el cuerpo muy lastimado y siento mucho dolor. Por suerte me rescató un grupo de hermanas cordobesas que sororamente me vinieron a asistir, me dieron contención, amor, me limpiaron las heridas, me dieron un lugar y me acariciaron hasta que llegue mi marido. Lo que quiero decir con todo eso: no sabían quién era yo, y eso no importa, soy una hermana. Somos nosotras y nos tenemos cuidar. La violencia es la moneda corriente y no por eso vamos a dejar de luchar, pero hermanas les quiero agradecer siempre, hasta el fin de los días, que me hayan ayudado y socorrido. Ahí siempre voy a estar para todes".



