La Scala de Milán reemplazó a un director ruso que no se pronunció contra la guerra
El teatro comunicó que Valeri Guérguiev será reemplazado luego de no responder una petición al respecto.
La Scala de Milán informó este miércoles que el director de orquesta ruso Valeri Guérguiev no dirigirá la ópera La dama de Picas el próximo 5 de marzo, tal como estaba previsto.
¿La razón? Guérguiev no respondió a una petición del teatro italiano de condena de la invasión de Ucrania por parte de Rusia.
El comunicado de La Scala, además, señaló que será sustituido por Timur Zangiev.
El teatro milanés explicó que en la mañana del 24 de febrero, tras la invasión del territorio ucraniano por parte del ejército ruso, el superintendente, de acuerdo con el alcalde y Presidente de la Fundación, Giuseppe Sala, escribió una carta al maestro invitándole a pronunciarse a favor de la resolución pacífica del conflicto, como dicta la Constitución italiana.
“Al no recibir respuesta después de seis días, y tres días antes de la actuación, es inevitable buscar una solución diferente”, se explica en la nota de La Scala.
El teatro reiteró “su apoyo a los ciudadanos ucranianos víctimas de los ataques y a los numerosos ciudadanos rusos que han expresado valientemente su condena a la guerra en los últimos días”.
“Nuestro teatro seguirá siendo siempre un lugar de discusión y debate entre diferentes tradiciones y culturas”, concluyó.
Una soprano, también en conflicto
Este desencuentro entre La Scala y Valeri Guérguiev se suma al del teatro con la soprano rusa Anna Netrebko, quien anunció que cancelaba todas sus actuaciones en los próximos meses, incluida la que tenía prevista en La Scala, por la polémica generada por su postura tibia frente a la invasión de Ucrania por parte de Rusia.
“Tras una reflexión profunda he tomado la muy difícil decisión de retirarme por ahora de la vida de los conciertos”, señaló la cantante de 50 años de edad, que tiene además la nacionalidad austríaca y su residencia habitual en Viena.
“Espero que mi público pueda entender esta decisión”, señala la cantante, en el pasado considerada como cercana al presidente ruso, Vladimir Putin, en un mensaje en sus redes sociales en el que lamentó que artistas y otras personalidades estén siendo obligadas a criticar políticamente a su país de origen.
“Esto debería ser una opinión libre. Como muchos de mis colegas, no soy una persona política. No soy una experta. Soy artista y mi objetivo es unir a la gente más allá de las fronteras políticas”, sumó.
“Estoy en contra de esta guerra. Soy rusa y amo mi país, pero tengo muchos amigos en Ucrania y el dolor me está rompiendo el corazón. Quiero que esta guerra termine y que la gente pueda vivir en paz. Eso es lo que espero y por lo que rezo”, cerró.

