Horacio y Ricardo Burgos: música y pintura en un acto único
El sexteto de Horacio Burgos reunirá esta noche su música con el estilo oriental de sumi-e con la que se expresa Ricardo, su hermano.
Es un acto único: el pincel tiene una sola oportunidad de tinta china para lanzarse sobre el papel de arroz; no habrá posibilidad de retocar, corregir: lo que el trazo exprese será definitivo. La técnica sumi-e, de la pintura oriental, es brevedad, espontaneidad, lo despojado. Podría parecerse a la música cuando se toca sin red, cuando cada nota brota del puro instinto estético, aunque siempre al amparo de un concepto.
Es lo que dicen Horacio Burgos, guitarrista, compositor, y Ricardo Burgos, artista plástico. Son hermanos y acaso lo serán un poco más en la noche de mañana, cuando compartan la propuesta "Haiku", un espectáculo que reunirá la música del Horacio Burgos Sexteto y los trazos de Ricardo.
Y también habrá poesía, pues se sumará Andrés Utello, talentoso poeta que, entre otros fragmentos, tomará algunos de su último libro Tigres en el sueño de Buda. Será a las 21.30 en el espacio Pierrot Lunaire (Entre Ríos 420).
El capítulo forma parte del ciclo "70 veces Burgos", por el que una vez por mes el músico y sus sexteto (Fernando Bobarini, bajo; Mario Tozzini, piano; Bruno Cravero, piano; Rodrigo Díaz, batería y Daniela Dalmasso, voz e instrumentos varios) y reciben a invitados.
Los Burgos nacieron en Buenos Aires, pero desde hace más de tres décadas que Horacio es parte de Córdoba y su música, mientras que Ricardo también ha traído su destino aquí: hace un año que vive en Villa Carlos Paz. "Somos frutos de una familia sensible, y con Horacio, que me lleva siete años, siempre hemos compartido amigos, ideas".
Ricardo comenzó a estudiar pintura occidental, hasta que acercamientos al budismo, al taoísmo, lo llevaron al sumi-e, que se sustenta en tres elementos nobles y esenciales como la tinta china, el papel de arroz y el pincel capaz de trazar líneas de abundancia diversa. "Se trata de un principio espiritual que se transforma en un principio ético", y la determinación de los trazos "enseñan a estar presente en lo que se está haciendo", dice.
"Haiku", el nombre del espectáculo, remite al espíritu de la breve construcción poética japonesa capaz de capturar una imagen, un sentimiento en 17 sílabas.
"Ese es el punto de encuentro", sostiene Horacio. "Hemos planteado una buena parte de lo que tocaremos con un sentido minimalista, despojado. En el fragmento junto a Ricardo, la idea es que nos inspiremos mutuamente, la música y la pintura. Será una improvisación de ida y vuelta, por momentos como música incidental. Pero también hemos preparado para él un pasaje especial de Los Beatles, que es su banda de sonido personal", cuenta el compositor y director de la propuesta del sexteto.
"Ser fiel a la vibración que uno siente", dice Ricardo que es el milenario desafío artístico de la pintura que él aborda. Y de eso se trata también la reunión con el arte de Horacio, los músicos y la poesía.

