Cómo fue la primera fecha de "Músico anfitrión", con Antonio Birabent
En la primera noche del año, el cordobés Carlos Sada recibió a Birabent en Luz y Fuerza. Escenas de un encuentro a pura música.
Este jueves comenzó el nuevo año de "Músico Anfitrión", ciclo que en 2015 se llevó a cabo con éxito, organizado por la Agencia Córdoba Cultura y el Sindicato Regional de Luz y Fuerza. Y si el objetivo, cada vez que se invita a alguien, es tratar de hacer que el invitado se sienta cómodo, que no falte nada y que esté a gusto, eso fue lo que pasó con Carlos Sada y la compañía de Antonio Birabent... o viceversa.
Con ellos dos regalando música, nada podía salir mal. A las 20.30, el público ya esperaba en la vereda. Sada, líder de la banda Sullivan, salía a cada rato para saludar a propios y ajenos, para ver si todos tenían sus entradas, para saber si no faltaba nada. El recital iba más allá de las canciones, pero ya en la previa en el público comentaban: "Me gusta el pop fino que hacen en la banda".
Así largó, con un beat pop que se notó en cada canción que tocó apenas subió al escenario, junto a Lucas Méndez (compañero de Sullivan) en guitarra acústica y Ariel Arnaudo (líder de Lisboa) en guitarra eléctrica. Con ellos recorrió temas de los discos Fauna de Gala y Continental, donde hubo hasta bolero y homenajes a Leo García, Los Shakers y Gustavo Cerati.
Pasional, Fan, Crepúsculo fueron algunos de sus temas cuyo sonido, en palabras de Sada, son "muy happy life", antes de presentar a Birabent. El primer tema de Antonio, junto a los músicos locales, fue en una especie de pase: juntos cantaron Mañanas Claras, ese tema en el que "los astros se alinearon para que la escribiera Antonio y no Sullivan".
Altamar fue el primer tema en solitario de un Birabent que se mostró "muy contento de compartir con amigos el escenario. Lo más lindo de la música son las personas que quedan en el tiempo". Para Birabent, Córdoba, Buenos Aires y Montevideo son para él la "Trinidad Perfecta". Uno de sus temas, que lleva el nombre Montevideo, nació aquí.
Temas como Pasajero, Demoliciones, Brasilero y guaraní, Río en espiral que grabó con León Gieco, fueron pasando hasta llegar a Hijos del Rock. Luego llegó uno de los momentos más hermosos, intensos y profundos: "Al ser una sala tan linda, voy a cantar por primera vez en vivo y sin amplificación, el tema que hice cuando murió Gustavo Cerati", dijo.
Entonces su voz fue más allá de él, cuando le cantaba "tu melodía es eterna, como un amigo cercano". La cercanía se vivió también cuando subieron "los cordobeses" para cantar A descansar, elegido para el final. La complicidad y el juego en el escenario mostraba a las claras la amistad y lo bien que la pasaron, y como transmitieron eso al resto. Este jueves, más que músico anfitrión, la anfitriona fue la música.

