Cinco momentos del show de Ricky Martin en Córdoba
Unas 9.300 personas disfrutaron del show de Ricky Martin en el Orfeo. El puertorriqueño se brindó con cuerpo y alma en la parada cordobesa de su gira One World Tour.
En un Orfeo a pleno que nunca se cansó de vivarlo y ovacionarlo, Ricky Martin hizo este sábado a la noche la parada cordobesa de su gira One World Tour y revalidó sus títulos de ídolo. "Vengo a dejar el alma por ustedes", les dijo. Y cumplió.
Aquí, un recorte de cinco intensos pasajes del show.
1. Clásicos inoxidables. No se conoce ni dimensiona la verdadera euforia de un público hasta que se asiste a un show de Ricky Martin y llega el turno de "los clásicos". Vuelve; Fuego de noche, nieve de día; A medio vivir y María, fueron algunas de las canciones que integraron la lista de temas que le recordaron al público cómo nació su vínculo con el artista y su música. Fue uno de los momentos más aplaudidos, emotivos y cantados de la velada.
2. Muy bien acompañado. El cuerpo humano está capacitado para realizar movimientos que muchos probablemente creían imposibles hasta que vieron a los bailarines de Ricky Martin lucirse en escena. El grupo, integrado por cuatro mujeres y cuatro hombres, acompañó al cantante de principio a fin y logró que hasta los ojos de la más fanática abandonaran por un momento a su ídolo para poder admirar semejante destreza. El mayor impacto visual llegó con Adiós, canción que reunió a todo el equipo en escena vestidos cual si formaran parte del staff de Moulin Rouge!, con bastones y todo.
3. ¿Quieren más? Ricky Martin no se guardó ninguna carta durante su visita a Córdoba. Entre tanto despliegue escénico y coreográfico, otro de los momentos más impactantes de la velada llegó cuando el artista salió al escenario subido un auto descapotable, cantando y bailando al ritmo de Livin' la vida loca, con una pollera negra y borcegos a tono que pocos hombres pueden lucir tan bien como él. Este fue, simplemente, uno de los incontables cambios de vestuario que realizó el cantante a lo largo de las dos horas de espectáculo.
4. ¿Nace una fan? Al fondo del campo VIP, donde la concentración de gente era menos densa y se podía transitar y bailar con mayor facilidad, estaba Matilde. Una cordobesa, embarazada de siete meses, que asistió al show de Ricky Martin acompañada por su madre y bailó sin descanso hasta que La mordidita marcó el final del show. "Así de dura tenía la panza", le admitió Matilde a VOS. La pequeña Emilia seguramente tuvo una noche agitada, pero su madre, fan de Ricky Martin "desde que tenía el pelo largo", disfrutó cada segundo del concierto y desde el sábado tendrá una nueva anécdota para compartir con su hija cuando crezca.
5. Qué me importa el qué dirán. Cuando el espectáculo transitaba la recta final, Ricky Martin invitó a todos a sumarse a la "parte favorita del show". Luego de enseñarles un pequeño fragmento de la coreografía de Por arriba, por abajo, Ricky dividió el estadio en dos para que el grupo que mejor lo imitara se llevara su aplauso de regalo. "El lunes en la oficina quiero que les digan 'te vi en el concierto de Ricky Martin haciendo el ridículo'", explicó. Y exclamó: "¡Libérate, Córdoba!", frase que funcionó como señal de largada para que las 9.300 personas presentes dejaran de lado la vergüenza y se dispusieran a imitar sus movimientos.

