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Aborto: la letrista de la murga Falta y Resto, horrorizada por el rol de la Iglesia argentina

A pocos días de la presentación de la murga uruguaya Falta y Resto con Misa murguera, Soledad Castro opina sobre el proyecto de ley para despenalizar el aborto.

17 de julio de 2018 a las 11:00 a. m.
Aborto: la letrista de la murga Falta y Resto, horrorizada por el rol de la Iglesia argentina
Soledad Castro.

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“El aborto debe ser despenalizado, seguro y gratuito porque el Estado tiene la obligación de garantizar a las mujeres el derecho a decidir sobre sus cuerpos, su maternidad, a definir sus vidas", señaló Soledad Castro, letrista de la murga uruguaya Falta y Resto, que

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Y agregó: "La lucha tiene que ver con la desestigmatización del aborto y poder pensarlo como una decisión menos dramática en la que las mujeres tengan la posibilidad de tener sexo seguro sin riesgo de quedar embarazadas. Que esa posibilidad no les condicione la vida, que lo corporal no defina necesariamente el rumbo, sino que una pueda tomar decisiones racionales sobre para dónde quiere llevar su cuerpo, qué quiere hacer con él, y que esas decisiones estén amparadas por una lógica de Estado. Esa libertad es la que garantiza la calidad de vida y la posibilidad de una vida, real, para muchas mujeres”.

Con respecto a la evidencia de que el aborto siempre ha estado presente en la sociedad, Soledad señala: "Se hace de manera clandestina. Lo que se sabe es que la cuestión de que se hace de forma segura o con riesgo de vida es una diferencia de clase. El Estado no puede permitir eso si es democrático y con voluntad liberal, si se llena la boca hablando de las libertades individuales (habría que ver de quiénes). Tiene que ser seguro y tranquilo como cualquier otra intervención que el Estado garantiza a las personas. Las individuas sólo tenemos nuestras cuerpas (sic). Hay que salir del biopoder médico que construye una moral en la que una mujer no es dueña de su propio cuerpo. Las mujeres somos abandonadas por el Estado en un montón de situaciones, sobre todo las más vulnerables, con hijos chicos, en la pobreza, con menos salario, con menos trabajo. Representamos la pobreza de la sociedad y, encima, esa misma sociedad, ese Estado, nos miran de forma punitiva".

La escritora y letrista de Falta y Resto, que actualmente reside en Uruguay, aludió a la situación particular en Argentina: “Allí es muy pesada la pelea contra la religión. Como uruguaya vengo de un Estado con una tradición secular mucho más grande que Argentina. Me horroriza el papel de la Iglesia en Argentina. Muchos uruguayos no podemos creer el papel que juega en las decisiones. Hay todavía una forma de pensamiento cristiano que roza el pensamiento mágico, opresivo para las personas. Para los uruguayos, esa realidad es surreal”.

De todas maneras, Soledad aclara que la lucha por el aborto seguro y gratuito en Uruguay no está saldada; hay que darla todos los días porque los evangélicos avanzan militando contra la educación sexual.

“No es todo color de rosa –dice Soledad–: cuando se construye la ley, la cuestión recién empieza. El Estado da un primer paso en la pelea que continúa. La ley que se va a aprobar en Argentina es más avanzada que la uruguaya (con respecto a la cantidad de semanas de gestación y a la objeción de conciencia). La ley no es sólo la ley: hay que sostenerla y profundizarla. Es un camino en el que las uruguayas seguimos. En ese sentido, la militancia en Argentina replantea y revisa la condición de las mujeres en toda América latina, también de las uruguayas”.