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Diseño y PUNTO

Prendas tejidas desarrolladas con moldería, hilados nacionales cosidos a mano, son el sello de Agostina Bianchi.

30 de junio de 2011 a las 04:51 p. m.
Cristina Aizpeolea
Diseño y PUNTO

En toda crisis se rompen moldes pero se abren oportunidades, y Agostina Bianchi es otro joven talento que sacó provecho del asunto. Cuando Buenos Aires ardía en el desquicio del 2001, ella tenía 24 años y el título de diseñadora de indumentaria textil recién firmado por la Universidad de Palermo, Buenos Aires. Con una valija llena de planes, tomó un avión rumbo a Europa. La parada en Italia se prolongó tres años y medio, tiempo que le sirvió para seguir estudiando, diseñar sus primeras colecciones y confirmar que ahí estaba su camino. Hoy, es un nombre propio del tejido de punto, y con la experiencia de esos años fue un proceso natural llegar con sus glamorosas colecciones a Noruega, Japón, Italia, Francia, Costa Rica, Chile o Francia. "En ese tiempo en Italia, empecé a hacer prendas que eran un mix de productos y también incluí tejidos. De pronto me di con que cada vez se vendían más los tejidos y me quedaba la tela. El mismo mercado me fue llevando a este presente", cuenta. Agostina diseña prendas de edición limitada, súper femeninas y sensuales. Tejidas en dos agujas, crochet, máquina industrial o semi industrial, todas las prendas tienen un desarrollo a nivel de moldería, que asemeja al de las telas. Además, todas tienen detalles o apliques artesanales, y están cosidas a mano.En cada colección, Agostina propone una línea más casual y otra de noche que, por ejemplo, puede llevar cristales Swarovski, "que se mandan a homologar a Austria", aclara.Pero si esto es el glam llevado a su máxima sofisticación, otros diseños conforman una línea que introduce piezas tejidas artesanalmente por mujeres de la comunidad toba. "Yo diseño y ellos elaboran las piezas con técnicas artesanales, para ensamblar. Apostamos a la reutilización de hilados, ya que trabajamos con sobrantes de producción para tener desperdicio cero", agrega, y cuenta que esta iniciativa lleva ya tres años, con el aval del Ministerio de Trabajo. A veces una misma prenda ensambla el trabajo de varias personas: "Es un trabajo que significa un gran valor agregado y que, además, le da una mano a una comunidad para insertar su trabajo en la sociedad". Repartida en talleres, la producción es cien por ciento nacional, utilizando hilados de Chubut, de llama o merino, y de Catamarca. "Cada colección parte de un concepto que atraviesa toda la serie. Hay una paleta básica de colores, que además incorpora colores adelantados. Ahora estamos con el verano 2013", cuenta, lista para viajar en septiembre a las ferias de Milán, con Cancillería argentina. "Trabajo un diseño muy femenino, muy delicado, pero a la vez sexy. Diseño para una mujer de 28 a 50 años, moderna, sensual, que viaja o que necesita prendas polifuncionales que se utilizan tanto de día como de noche", cierra, a modo de resumen.