La China Suárez y Abel Pintos unidos por Santi, el niño que fue abusado por el padre de un amiguito
La actriz consiguió una donación para que el padre del nene recupere sus herramientas robadas mientras el cantante supervisa el caso y acompaña a la familia.
Uno de los casos de abuso sexual que más estremeció al país en los últimos tiempos volvió a reflotarse por estas horas y el motivo involucra a dos artistas: "la China" Suárez y Abel Pintos.
Santi, un nene chaqueño que fue ferozmente violado por el padre de un amiguito, está internado hace tres años en el Hospital Garrahan por la gravedad de las heridas. Por estos días, se supo que al padre de Santi le robaron sus herramientas de trabajo y a raíz de una nota en TN, la actriz compartió el link en su cuenta de Twitter y convocó a reunir el dinero para comprar lo necesario. Otra usuaria de Twitter conectó a la empresa donante y se cerró el círculo.
Se que mis amigos de @luccianosN1 me van a ayudar! Compramos las herramientas para el padre? Alguien tiene información para comunicarse? Gracias
— China Suarez ♛ (@chinasuarez) November 12, 2018
https://t.co/aQUnhSeC8f
Según se cuenta en la mencionada nota, La llave es la canción favorita Santi y la que eligió para entonar con su vocecita en su habitación del Hospital. Pintos, autor del tema, es uno de los padrinos de la Fundación Garrahan y sigue de cerca su caso. Abel designó a su socia para que acompañe permanentemente al nene y a sus padres y le informe de cualquier tipo de necesidad.
"Lo que le pasó a Santi es aberrante. No vamos a poder borrárselo de la cabecita nunca, pero tenemos que hacer lo imposible porque se consiga justicia y que su existencia sea feliz", dice la enviada del artista, que sigue minuto a minuto lo que ocurre con el nene en cuanto a su salud y el proceso a su violador.
El estremecedor caso
La información del recordado caso es escalofriante: un vecino de la familia, padre de un amiguito, lo llevó a su casa engañado y lo violó con la asistencia de un miembro menor de edad de su entorno familiar. El hecho fue hace tres años en un barrio de Resistencia, Chaco.
Omar Verón, alias el Japo, le prohibió contarlo con amenazas, pero cuando ya no pudo tolerar los dolores, Santi habló. Desde entonces, mientras su agresor estaba en libertad, empezó a peregrinar de médico en médico hasta que llegó al Hospital Garrahan. El daño interno lo sume en intolerables sufrimientos: no tiene casi intestinos y es muy poco lo que puede ingerir por boca.
Se esperan los resultados de interconsultas que un grupo de personas que lo ayudan quisieron hacer con centros médicos del exterior. Y es posible que aunque haya una solución, una compleja operación, ni siquiera pueda tolerar el viaje. Mientras tanto, se trata de que la vida de Santi sea lo más agradable posible. Retomó sus estudios con la asistencia de maestras y recibió donaciones de útiles escolares y de juguetes.
Una cadena de heladerías donó el helado de agua y frutas necesario para cubrir su acotada dieta. También le enviaron jueguitos de video que usa para entretenerse ya que no puede jugar como los demás chicos. Fanático de River, también recibió la visita y una camiseta firmada de Rodrigo Mora.

