La vida del periodista móvil
El movilero Héctor Emanuele se prueba en la radio. En este minireportaje cuenta su experiencia en el periodismo de calle.
Hace más de 20 años que Héctor Emanuelle retrata todos los sucesos que ocurren en las calles de Córdoba en su función de movilero. Gran parte de ellos para los noticieros de Teleocho, pero hace unos días el periodista se está dando el lujo de realizar una experiencia en Radio Mitre. Con frío, calor, lluvia o sol Emanuele está ahí, una vida dedicada al periodismo de calle. "En 1985 ya hice mi primera experiencia en radio en mi Mina Clavero natal, pero empecé en Córdoba en el año 90 como corresponsal de la radio champaqui de Villa Dolores", recuerda.
-¿Nunca te tentaste en dejar la calle, trabajar en un escritorio?-El móvil de calle, en referencia a la tevé, es donde se vive el verdadero periodismo. Es donde se pueden vivenciar y criticar los hechos. El rol del periodista es el de la calle, el del que tiene contacto directo con las fuentes.
-¿Y qué te resulta tan atrapante de la calle?-Lo mejor es que uno sale de su casa sin saber qué es lo que va a hacer y sin saber siquiera si va a volver a dormir. Si bien hay notas de rutina, siempre surgen cosas en el interior y hay que salir de viaje en el momento. Por ejemplo, me he tenido que ir a Rio Cuarto por el caso Dalmasso y no volver por 10 días a casa. El contacto con la gente también es increíble, todo el mundo te atiende súper bien, desde la villa miseria más pobre hasta el gobernador.
-¿Y la peor parte?-A mí lo que más me afecta es cronicar la muerte de un niño. No hay otra cosa peor, incluso me gusta la tensión. Estuve en el motín de la cárcel y picaban las balas cerca, pero uno siente que está ahí porque es lo que te gusta hacer.
-La lluvia, el frio, el calor... ¿no te afectan?-Tampoco la pasamos tan mal, andamos en buenos autos, tenemos buena ropa. En la calle la pasamos bien, somos muy solidarios todos los compañeros movileros. Nos llevamos muy bien todos, la pelea sólo pasa por cómo presenta la nota cada uno.
-¿Cómo vivís la experiencia en Radio Mitre?-Es un gusto que me doy. Mi vida se hizo en la televisión y la radio había quedado un poco de lado, por tiempos y por renegar de mi voz también. En Mitre llegamos a un acuerdo que es trabajar hasta el 3 de junio, haciendo una suplencia de tres meses. Por suerte puedo darme el gusto de jugar un partidito con Messi, porque Mitre es el primer nivel. La radio me permite desarrollar un periodismo que por causa de los tiempos es imposible en la televisión. Buscar buenas historias e investigaciones. Es un aprendizaje que valoro mucho poder realizar.

