Los escritores y su continente: "El estilo de los otros", de Mauro Libertella
En la columna Pie de página, una lectura del libro que reúne entrevistas a escritores de América Latina. El libro expone contextos íntimos y mayores desde un género único.
Las entrevistas en profundidad a escritores significan un diamante de revelaciones para lectores y autores. Con las legendarias antologías de la revista The Paris Review a la cabeza (que aún dan vueltas por ahí para quien las busque), tales artículos echan luz desde detalles minuciosos (rutinas, horas en que se escribe por día y otros gajes del oficio) hasta marcos lingüísticos, sociales y formativos que hacen a la singularidad de todo escritor.
En los últimos años la literatura latinoamericana ha ido reencontrándose en tiempos del pos-pos-boom, con Argentina y México como extremos decisivos en el mapa pero con el protagonismo equivalente de Chile, Bolivia o Centroamérica y los festivales como moneda corriente. En esa línea, El estilo de los otros de Mauro Libertella cruza charlas y ánimo continental con el espíritu de intercambio literario que abre a un panorama más amplio que el de la intimidad inicial.
Publicado por la universidad chilena Diego Portales y con edición de Leila Guerriero, El estilo de los otros pone en escena dialogada a un ensamble de generaciones, discursos y clases de escritores: allí están el cosmopolitismo afable y retrospectivo de Sylvia Molloy y Margo Glantz, las máximas callejeras de Fabián Casas, el fogueo académico en Alan Pauls y Ricardo Piglia, el periodístico en Rafael Gumucio y Matilde Sánchez, la provocación despierta de Alberto Fuguet y Mario Bellatin, las conexiones autobiográficas entre Guadalupe Nettel y Alejandro Zambra, los martirios políticos y nacionales de Ercole Lissardi, Rodrigo Rey Rosa, Antonio José Ponte y Horacio Castellanos Moya.
Sobrevuelan las entrevistas Jorge Luis Borges (con anécdotas personales de Molloy, que le hizo de guía en las Cataratas del Niágara, y de Casas, que vio de niño a Borges tomando un vaso de agua y lo compara con Mick Jagger); Fogwill (en versiones cotidianas de su amistad con Casas y Sergio Bizzio); y Roberto Bolaño, en buena medida responsable del canon que traza El estilo de los otros.
Más allá de geografías, las entrevistas a escritores configuran el género universal de una práctica única, sintetizada por Bellatin: “El fin es la lucha contra la nada y el placer de ver la letra impresa”.

