El oficio revelado
Con el eje puesto en la intimidad del trabajo literario, varias generaciones de escritores conversan en la Feria del Libro en un ciclo coordinado por Sergio Gaiteri.
Más allá de estilos, estéticas, edades, Sergio Gaiteri no duda en afirmar que la vida de todo escritor dista mucho de ser espectacular. Por eso, cuando el curador Federico Racca lo convocó para coordinar un ciclo de la Feria del Libro, el autor local prefirió alejarse del tono "espectacular" de los eventos más anunciados para concentrarse estrictamente en cuestiones literarias. Y, haciéndole honor al eslogan "La literatura en el centro" de la Feria, armó una serie de diálogos entre duplas de escritores cordobeses de varias generaciones, en los que el eje pasa por la intimidad del oficio."A mí me parece muy rico lo que se habla entre escritores cuando hacemos uso de los vouchers (risas)", dice Gaiteri. Y continúa: "Mi intención era tratar de recrear esa charla íntima sobre las técnicas, las obsesiones, la selección de temas, a partir de qué se escribe, el taller de la escritura. Por otro lado no quería traer a nadie de afuera, en las ferias se suele sacralizar a los escritores porteños. Para mí daba para convocar a escritores de acá, sin pecar de chauvinismo".Si bien las charlas están estructuradas de acuerdo a la brecha generacional entre los invitados de cada cita, el ciclo que comenzó este lunes con un tête à tête entre Augusto Porporato y Lilia Lardone no tiene ánimo de polémica alguna. Para Gaiteri, un propósito así carecería de sentido en Córdoba: "Acá no hay referentes fuertes, lo cual implica que tampoco haya un 'parricidio' que realizar. Córdoba es un campo literario muy especial, por qué uno tendría que emprender un parricidio contra otro escritor al que también le cuesta escribir, que publica en editoriales independientes –opina–. A la vez, ninguno de los mayores tiene un lugar de poder cultural como para asignarle la sucesión a autores más jóvenes".De allí que el público pensado para el ciclo sea uno no atraído precisamente por el debate encarnizado: "Cuando uno empieza a escribir, alguien que ya tiene un libro te parece maravilloso. Para un aficionado a la escritura o un escritor amateur qué puede ser más interesante que ir a escuchar algunos trucos, un dato, una referencia de escritura, y me parece que esto puede funcionar así. Pensé en el espectador como un lector avanzado o un escritor en ciernes", revela el coordinador.Ahora bien, ¿cuál fue el criterio a la hora de concebir las duplas? Gaiteri: "Todos los que hemos elegido son talleristas, periodistas, teóricos, profesores, investigadores, tienen algo para decir con conciencia de lo que hacen. No quise escritores que digan que escriben sólo porque tienen ganas o porque les resulta terapéutico".
Además, es inevitable que cada dúo adopte su propia impronta. Mañana, el turno será de Antonio Oviedo y el mismo Gaiteri: “Vamos a tratar problemas del lenguaje, estoy seguro. Supongo que Oviedo va a hablar de Francis Pongé y yo de Georg Lukács. Yo lo admiro muchísimo a Antonio. Cuando lo escuché en una charla me di cuenta de lo que había atrás de su obra, lo que él piensa y ha reflexionado para llegar a lo que escribe, más allá de las disidencias estéticas entre nosotros. Me parece que su obra tiene una coherencia de principio a fin y carece de estridencias literarias, no pretende llamar la atención”, cierra.
El Espacio diálogo entre generaciones va todos los lunes y viernes a las 18.30 en la Sala 3 del Cabildo (Independencia 30), hasta el cierre de la Feria del Libro. Después de cada charla, se venden dos libros de los autores invitados a precio rebajado. La entrada es libre y gratuita.

