Evita, en el centro de la escena
Elisa Carrió estuvo en la Feria del Libro, para participar en un debate en torno a la novela "Santa Evita", de Tomás Eloy Martínez.
Ante una gran concurrencia de público, la Feria del Libro recibió anoche a Elisa Carrió en el Patio Mayor del Cabildo. Acompañada por el escritor Osvaldo Gallone y el periodista Rogelio Demarchi, los tres sostuvieron un debate en torno al libro Santa Evita de Tomás Eloy Martínez.
La charla, segunda entrega del espacio "Literatura y Política", buscó construir puentes entre ambos campos, repasando los sentidos en torno a la relación entre realidad y ficción. Esta nueva propuesta de la feria ofrece el debate entre un escritor, un periodista y un político, en torno a alguna novela paradigmática de la literatura nacional. Así, el espacio de intercambio plantea la mutua inspiración entre el mundo de la política y la literatura.
En el inicio, los tres panelistas coincidieron en definir a la novela de Tomas Eloy como una de las grandes obras de la literatura argentina. El debate inició con la intervención de Rogelio Demarchi, quien ofreció algunas precisiones generales sobre la obra: "Publicada en 1995, Santa Evita es la historia de un cadáver nómade. La novela cuenta vida, obra, pasión y muerte de María Eva Duarte Perón". El periodista subrayó que es una de las pocas novelas argentinas editada en más de 40 países y traducida a 30 lenguas diversas.
Posteriormente, Elisa Carrió inició la exposición describiendo su relación con la figura de Evita desde su infancia hasta la actualidad. "Siempre la vi como mujer perdida en la política, tanto en su vida como en su muerte", dijo Carrió. Y continuó: "Ella ha sido fanáticamente amada por algunos y, en consecuencia, de algún modo su figura se ha vaciado". La intervención prosiguió centrándose en la polémica figura de Evita: "¿Muchos la criticaban por ponerse todo encima, pero una chica de 30 años hoy no se pone todo?" la defendió.
Por último, Gallone se refirió a la relación entre historia y ficción y dijo que la realidad argentina desborda y supera cualquier imaginario: "Cotidianamente las mejores novelas son los noticieros", señaló. Según el escritor, gracias a la ficción se puede llegar a concebir a los demás como uno de nosotros y no como un "ellos".
Luego hubo un intercambio de opiniones en torno a los sentidos sobre la literatura histórica y la veracidad en la construcción de sus discursos. "La verdad literaria se impone sobre la verdad histórica cuando hay fuerza narrativa", concluyó Demarchi.

