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Contar la vida como deseamos vivirla

La narradora, actriz y escritora Ana María Bovo presenta hoy su libro de relatos en Jesús María. Entrada libre.

28 de julio de 2012 a las 12:00 a. m.
Contar la vida como deseamos vivirla

La vida de Ana María Bovo gira alrededor de las palabras. La oralidad activa, devenida en arte, ha tomado distintos caminos y asumido diferentes formatos. Ana María llega hoy a Jesús María para presentar Cuentos de humor y amor 2, antología de relatos que se complementa con un CD. En charla telefónica, la autora habló del arte de narrar y del nuevo libro, actividad que combina con presentaciones en las que el relato se transforma en un hecho teatral.

- ¿Cuándo sentiste la necesidad de incorporar la puesta en escena en los relatos?- Llevaba diez años contando, con una antología de relatos (cada uno con su ritmo y duración) y tuve ganas de ponerme a prueba en escena con un relato único que abarcara diversos climas y con la consistencia del texto dramatúrgico, para ver cómo soportaba, por ejemplo, el relato de una película con el desafío de no proyectar imágenes.

El espectáculo se llamó Maní con chocolate 1 (2000) y contó con la dirección de Lía Yelín. "No hay tregua, es una puesta con cambios de vestuario, la contención de escenografía y banda sonora. Paso del twist de Travolta en Tiempos violentos, a una escena de Último tango en París (la del velorio). Me gusta investigar las escenas olvidadas. Creo que una narrador tiene que ocuparse de mirar en los rincones que pasan desapercibidos, el modo en que llora Marlon Brando, por ejemplo".Esa primera incursión en el territorio dramatúrgico también se convirtió en libro. Después puso en escena: Hasta que me llames, Así da gusto (la historia del Maipo), Maní con chocolate 2; y encaró la  dirección teatral de Madame Bovary.

- La narración fue la semilla que creció en diferentes direcciones.- Sí, una va por el surco pero el viento te lleva por distintos lugares. Me llamaron de Planeta y me pusieron en el lugar de la escritora. Hasta entonces no terminaba de asumir ese rol porque mi identidad estaba ligada a la narración oral. Por eso digo que soy una narradora de historias, porque abarco distintos soportes: oralidad, dramaturgia, novela, cuento corto. Como docente, trabajo en la construcción de relato autobiográfico según Jerome Bruner, psicólogo cognitivo que habla de la modalidad de pensamiento narrativo, que es el que otorga sentido a los actos de la experiencia. Para mí la narración es eso.

Ana María enseña a contar la vida como deseamos vivirla, rescribir el pasado que a veces estuvo en el territorio del drama, verlo a la distancia, contándolo de tal modo que deje de ser tan autorreferencial, para empezar a ser interesante para otro, es decir, que el relato sea una pieza expresiva, y no catártica. "Narrar delante de desconocidos y que interese, lo cambia de jerarquía. El modelo es un narrador olvidado de sí, que, aunque hable de sus cosas no esté hablando de sí mismo".

- ¿Qué habilidades necesitan aprender los actores?- Pasa por la forma de la enunciación: no perder el estilo de lo que se está contando. No es lo mismo contar Chéjov, a Flaubert o Quiroga, o Juana de Ibarbourou. Hay enunciaciones más próximas al modo en que hablamos cotidianamente, y otras, más lejanas. El tipo de enunciación está en el tono y el respeto por determinadas palabras que conforman ese estilo. Muchas veces se tiende con el naturalismo a acercarlo todo, a volverlo tan próximo que pierde su esencia. Y queda todo a la mano, domesticado. No exige ningún esfuerzo de apropiación de un lenguaje diferente al cotidiano. Y también, cuidarse de que una enunciación sobreexpresiva o muy enfática se devore los matices. Hay una tendencia a la sobreexpresividad, como si el actor o la actriz tuviera la obligación de ser más expresivo que el resto de la gente. Es cuando la persona del actor se vuelve más importante que el personaje.

Cuentos de humor y amor 2Hace mucho tiempo le preguntaban a Bovo cuándo iba a grabar. "Me daba temor cristalizar un modo de contar que no resistiera el paso del tiempo. Hasta que alguien me dijo: 'es para que lo escuchemos nosotros, no vos\'. Fue arduo no dividir la voz del cuerpo, hasta que empecé a actuar en la cabina de grabación".

- ¿Cuál fue el criterio de selección de este segundo tomo?- El libro reúne relatos muy diferentes, como Un vestido de Poplín, sobre Los puentes de Madison; La lía Leonor, de Ángeles Mastretta, cuentos populares y cierra con Las vacaciones de mi madre, de Bovo.

"Es un repertorio muy ecléctico que tiene que ver con lo que me pasa cuando el público los pide. Hay otros, que me cansé de contar", señala. El germen siempre es la experiencia personal devenida en relato.

- ¿Es bueno detenerse en los recuerdos?- Depende del trato que tengamos con ellos. Si nos solazamos en un recuerdo feliz o triste, y sirve para girar en torno de eso, sin perspectiva, queda anclado y sólo lleva para atrás. Bruner habla de la necesidad de la perspectiva (la mirada). Que demuestre que el transcurrir por la vida echa una luz distinta sobre aquello que aconteció.

Presentación del libro. Sábado a las 21.30 en el Centro Cultural Cabildo, Tucumán 66, Jesús María. Tel.: 03525 - 425502 / 442688; 03525-15502794