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Los Nocheros: Nos gusta salirnos del molde, pero seguimos siendo los mismos"

El cuarteto salteño pasó por Córdoba para promocional "Zafiro", su nuevo disco. Sobre el contenido de esa obra y el momento de la formación, se explaya aquí Mario Teruel.

11 de octubre de 2013 a las 10:25 a. m.
Germán Arrascaeta
Los Nocheros: Nos gusta salirnos del molde, pero seguimos siendo los mismos"
Mario Teruel, Álvaro Teruel, Rubén Ehizaguirre y Kike Teruel. Los Nocheros, posando cancheros en una calle cordobesa.

Los Nocheros tienen en sus manos algo que consideran una piedra preciosa. Se trata de su nuevo disco, Zafiro, que tiene la particularidad de haber captado cierta vibración del nuevo entorno musical salteño. Al menos así lo interpreta Mario Teruel, en diálogo sin pautas previas con VOS. "¿Cómo nos decían en los '90? ¿Folklore joven? ¡Pero si ya estamos más viejos que la mierda! Es así. Por otro lado, el folklore es dinamismo. Fuimos nosotros los que dijimos que el folklore no es cuatro monumentos a los que hay que pasarles el plumero de vez en cuando. Hoy en día, escuchás las canciones de Son ellas (donde está mi hija Jimena), Los Izkierdos de la Cueva, Los Huayra y de Canto 4, y te das cuenta que hay otra sonoridad visual en Salta. Creo que hemos sabido asimilarla".

Efectivamente, Zafiro manifiesta un desplazamiento, pivoteado por el productor Rodolfo Lugo, pero no supone una subversión de Nocheros tal cual lo conocemos. Mario presta conformidad: "De alguna manera, hemos cambiado, pero con la plena conciencia de ser los mismos de siempre. A esta altura del partido, nos moviliza muchísimo seguir cantando, encontrar cosas nuevas para proponer, pequeñas vueltas para que todo sea disfrutable. Y si encima resulta disfrutable para el público como en este caso, ya está".

A pocos días de su edición, Zafiro alcanzó una certificación importante (Disco de oro). Aun con vaivenes, el cuarteto salteño que completan Kike Teruel, su hijo Álvaro y Rubén Ehizaguirre está acostumbrado a este tipo de mimos. “Nos pone contentos porque trabajamos para eso _asegura Mario_. Hablamos de trabajo, porque cuando uno se inserta en la industria, debe responder en los términos del laburo. Y cuando lo hace con estímulos artísticos que llegan naturalmente, no cabe otra que estar satisfecho. Estamos contentos y tranquilos. Somos un grupo de tantos años y hemos desarrollado la capacidad de saber cuándo un disco anda bien, más o menos…”

–¿Le tenías fe a “Zafiro”?

–Ya no es relevante porque todo está sucediendo. Llegó a Disco de oro, es importante para la industria. Más allá de la intuición, por otro lado, siempre estuvimos convencidos de lo que entregábamos.

–¿Concilia todos los perfiles de Nocheros este disco? ¿Hay algún aspecto novedoso?

–Caminamos desprejuiciados. Sabemos que cualquier propuesta musical que venga la vamos a experimentar, porque nos gusta salirnos del molde. Pero hay un sonido que nos identifica, del mismo modo que lo hubo con Los Fronterizos, Los Cantores del Alba. Así, sólo puedo decir que conseguimos la dosis de frescura que necesitábamos para este momento. No salimos a inventar nada del otro mundo. Lugo ha sabido darnos un plus latino, un color latino salteño. Una apertura de Salta hacia afuera. Cuando planteó los arreglos, notamos que las canciones resistían nuestra personalidad, se ponían divertidas. Un saborcito nuevo, en definitiva. Sentimos que nos queda bien.

–Jimena, tu hija, escribe en varios temas.

–Hace mucho que escribe, desde muy chiquita. Bajo la influencia de la madre (La Moro), ha depurado la cuestión de las letras. La ha estimulado para que escriba de acuerdo al canon salteño de Castilla, Petrocelli, que ha dado obras muy ricas a la literatura argentina. La Jime Siempre ha sido exigida en ese aspecto. Entonces ha hecho varias canciones que nos han gustado. Nos sentimos apendejados cantando las cosas de Jime y de los chicos de su generación. Es curioso porque son pibes que han empezado a cantar incentivados por Nocheros. Saben qué canciones nos pueden quedar. Es muy piola haber aprovechado las canciones de nuestro entorno.

–¿Cómo ves en retrospectiva la locura del grupo generó en los ‘90?

–En esos años pasaron cosas interesantes y se mantiene el debate sobre qué grupo quedó, qué grupo no quedó. O cuál sobrevivió mejor. Como sea, se logró que la música folklórica forme parte de la industria musical de una manera tremenda. Y hoy tenemos 500 festivales folklóricos al año en la Argentina, todos con un nivel de técnica muy alto, algo que sólo era común en otros géneros. Si no cantara en Nocheros hoy día, sería el grupo en el que desearía cantar. Sigue siendo una búsqueda, no de cuestiones musicales sino de la canción, insisto. Es como si estuviéramos comenzando. Escucho a Nocheros antes de Álvaro, y escucho a un grupo groso pero del folklore viejo.

–¿Tan notoria es la fractura?

–Es que encuentro en Álvaro, y en los sonidos que se buscan a partir de él, algo distinto, más allá de que se sigue reflejando nuestro viejo perfil en cuanto a las letras románticas. Hay valores muy jóvenes aquí, no sólo por Álvaro sino porque el Negro (Rubén) está intacto y las ganas de cantar del resto son las de siempre.

¿Y Córdoba? Zafiro ya vivió dos shows de presentación. Uno se ofreció en San Rafael (Mendoza), otro en el porteño teatro Gran Rex. Ambos contaron con puesta de Reina Reech. ¿Y Córdoba para cuándo? "Pronto", dijo Mario.