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Victoria Ramé: Sube bien alto

Victoria Ramé es instructora de pole dance y una de las principales representantes argentinas de la disciplina. Para orgullo cordobés, este mes estuvo compitiendo en Brasil y Suiza. Y va por más en Buenos Aires.

25 de noviembre de 2012 a las 03:35 p. m.
Victoria Varas
Victoria Ramé: Sube bien alto

Vicky abre la puerta de la escuela de pole situada en 9 de Julio 660. Lleva ropa de entrenamiento, está descalza, y su actitud corporal indica lo que luego pondrá en palabras: "Pensamos en esto las 24 horas".

Las satisfacciones que Victoria Ramé está viviendo en estos días son proporcionales a la dimensión de su entrega. Exceptuando los domingos, Victoria se entrena dos horas y media todos los días. "No se puede más tiempo porque es una actividad muy desgastante físicamente", dice. Luego se ríe y confiesa: "Bueno, sí, a veces nos agarra la loca y nos llamamos los domingos con mis compañeras: che, ¿y si vamos un rato al pole?". De la sumatoria de muchos de esos ratos en torno al caño surgió una artista-deportista capaz de subir bien alto.

Hoy por hoy, el tubo metálico por el que trepa Vicky Ramé no tiene techo. Este mes viajó a Brasil para participar del Pole World Cup 2012, más tarde dio una vuelta al caño giratorio y al mapa, demostrando lo que puede hacer en el World Pole Dance 2012 de Zurich (Suiza), y ahora está entre las semifinalistas en la categoría Master del torneo nacional sudamericano Miss Pole Argentina que se celebra en Buenos Aires: la definición de la instancia es mañana, y de allí saldrán las dos finalistas.

De lleno-¿Cuál fue el puntapié inicial de esta vida de viajes y torneos en torno al pole?-Empecé hace dos años. Yo estudiaba Educación Física y conocía a Jessica Wajner, la directora de Pole Dance Training Shoes. Ella me invitó. Como en ese momento había poca gente dedicada al pole, me entrenó para que la ayudara a dar clases. Al principio duele mucho. Cuando empecé estuve a punto de abandonar, porque me dolía tanto que dije "chau, lo dejo", y como no me animaba a decirle, seguí. Me entrené cuatro meses, se hizo el segundo torneo interprovincial en Córdoba, ahí gané y me metí de lleno. Por haber ganado ese campeonato viajé a Londres en julio, al primer mundial federativo que se hizo. De 40 chicas, pasé una final donde quedé entre las 10 primeras. Eso fue un shock para mí, algo muy importante.

-Después de una vida dedicada a la gimnasia rítmica, tu gran oportunidad llega con el pole dance...-Hice muchos años deporte, soy profesora de Educación Física y entrenadora de gimnasia rítmica, y recién ahora empiezo a cumplir el sueño de mi vida. Realmente no me lo esperaba, porque uno piensa: con 20 y pico de años, qué deporte a nivel competitivo y mundial podés hacer. Y ahora, con 24 años, cumplí mi sueño de los 6: poder viajar, ir a un mundial. No me lo pierdo por nada, no me importa tener que dejar todo o ganar 100 pesos. Fue todo muy rápido. Pero es una actividad con la que te fanatizás. Son pocas las chicas reconocidas, las buscás, ves videos, y después estar detrás de escena y salir al escenario con ellas es muy fuerte, muy difícil de explicar.

-Hablando de escenarios, ¿qué papel juegan los nervios?-Es complicado, porque necesitás mucho de tus manos, que no te transpiren por los nervios, porque ahí fuiste. Pero en ese momento la cuota de adrenalina que tenés te ayuda. Cuando armo las córeos me preocupo por no dejar nada librado al azar. Casi en todos los torneos los pole están estandarizados, siempre del lado derecho el fijo, y del izquierdo el giratorio. Cuando vi el reglamento de Zurich me enteré de que los caños están al revés, así que en Río hice la córeo para un lado y en Suiza para el otro.

-¿Cómo es la rutina que preparás ahora?-Elegí la canción No llores por mí Argentina, porque siempre quiero hacer algo que tenga un toque de originalidad. Ya que estoy participando afuera, prefiero hacer una canción que represente a mi país y que a la vez sea conocida en todo el mundo. Me voy con el duro papel de hacerlo, pero me gusta ponerme esos desafíos. Que la gente se acuerde y que la música atrape. Uno intenta contar una historia en el pole, con mi córeo quiero contar la de Evita, incorporo mucho brazo, la investigué y me lookeo como ella. Elegí un vestuario con los colores de la Bandera y espero llevarlos a lo más alto.

Pole zambaEn el último torneo de pole dance cordobés, Vicky Ramé preparó una coreografía al ritmo de la zamba Alfonsina y el mar, que por sí sola bastó para derrumbar ciertos prejuicios asociados a la actividad. No se trata de una danza cercana al cabaré (hay todo un reglamento que se opone a tal reducción), sino de una disciplina artística y deportiva de alta exigencia física, bastante diferente a lo que se muestra en TV.

Marcando las distancias, Vicky responde a propósito de las posibilidades de participación en la tele, los boliches y el teatro: "Mucho a eso no me dedico. Por ahí los eventos buscan otros tipos de shows, más onda cabaré, más sensuales. No voy a ir a un boliche a bailar Alfonsina... porque me matan. Cuando lo hago, lo hago como un trabajo y, en vez de bailar una zamba, bailo una de Britney, pero casi no lo hago. En un futuro sí me gustaría pensar en teatro, pero como el que hace por ejemplo Flavio Mendoza, más acrobático. Ahora no podría porque una temporada demanda mucho tiempo y no podría entrenarme".

Sin descartar ninguna veta de la actividad, Vicky se ríe y dice que se ve más parecida al Increíble Hulk que a una vedette, pero que tiene una certeza inamovible: va a seguir en esto hasta que el cuerpo le dé.