Una celebración para los ausentes
El limonero, biología 3 o de las ausencias se suma a las otras "biologías" de Eugenia Hadandoniou, un trabajo sobre la memoria y el valor de la herencia emocional. Estrena este viernes.
Eugenia Hadandoniou estrena El limonero, bio/logía 3 o de las ausencias. La directora y dramaturga ha creado obras en la que la historia de cada actriz o actor es decisiva para el relato general. Sus biologías son encuentros emotivos con aquello que se calla y que el espectador descubre con empatía. Duelos, muertes, secretos y ausencias trazan la dramaturgia que firma Hadandoniou, a cargo de grupos de actores que exponen sus biografías con los recursos del teatro.
"Trabajamos a partir de la idea de una familia que llega a una casa de campo a pasar un momento juntos", señala Eugenia, a propósito del encuentro extraño y real de los personajes del presente con otros, que sólo Lucía ve. Ella llega con Martina y Agustín.
"La obra tiene que ver con un espacio de la memoria. Los ausentes se hacen presente a través de objetos y vestidos. En la obra hay parte de historias personales que hemos indagado", añade la directora.
Una jarra roja, una radio, los vestidos de 1970 reconstruyen un tiempo en el que confluyen los pasados. "Armamos una casa, bien realista, con objetos que en un punto funcionan como reliquias. La historia en la obra no es sólo la que se cuenta. Hay dos acontecimientos a la vez", dice Hadandoniou.
En El limonero, bio/logía 3 o de las ausencias, las paredes de su casa se despiertan con los muertos que habitan en ella. Así se les pasa el tiempo invisible en el espacio: recordando, con el olvido lleno de memoria, mientras una niña llega para recibir un legado.
Las dos obras anteriores planteaban: una noche triste de fin de año (Año seco. Biología 1), compartida por un grupo de mujeres; y la confesión sanadora de los hombres que contaban su historia (Alfa y omega. Biología 2 o los hijos del hombre).
"Estas obras son muy enriquecedoras en lo personal. Hemos formado como una familia en la que también se ven vínculos. En esta tercera obra de las Biologías se profundizan más las relaciones. En la primera había una muerte; en la segunda, una despedida. Biología 3 atraviesa la memoria. El tiempo no es lineal, va y viene", dice Eugenia.
Si en las dos primeras obras había desahogo en el relato de cada historia personal, en El limonero la directora buscó una continuidad entre el presente vivo y las ausencias. "Buscamos que lo que se ve no sea sólo un estado, que lo concreto, la experiencia de vida se refleje en la escena", comenta.
La reconstrucción de la memoria tiene marcas fuertes, desde el recuerdo de los abuelos a la desaparición forzosa de una prima de Laura Ortiz, una de las actrices. La década de 1970 está presente en el vestuario que Yanina Pastor encontró y que adopta la categoría de ropa usada alguna vez por alguien. En ese trabajo se va construyendo también la estética de la obra. Lo actual es el mundo de los vivos. Los actores y actrices mantienen sus verdaderos nombres: Lucía (Miani), Agustín (Albrieu Llinás) y Martina (Salicas Ortiz) llegan a la casa donde están Mariana (Roldán), Ariel (Martínez), Florencia (Rubio), Juan (Rojo), Laura (Ortiz) y Camilo (Paz). Solamente Lucía los ve y se entabla el recuerdo mutuo. Eugenia, además, advierte que esta Biología es menos oscura que las anteriores, con dos celebraciones en una.
La dirección de arte es de Federico Tapia; el diseño de vestuario, de Yanina Pastor; el diseño de iluminación, de Facundo Domínguez, y el diseño sonoro/música original, de Agustín Albrieu Llinás (que también debuta como actor).
El limonero, bio/logía 3 o de las ausencias
Dramaturgia y Dirección: Eugenia Hadandoniou. Con Lucía Miani, Agustín Albrieu Llinás, Martina Salicas Ortiz, Mariana Roldán, Ariel Martínez, Florencia Rubio, Juan Rojo, Laura Ortiz y Camilo Paz. Viernes a las 21 en La Nave Escénica (Ovidio Lagos 578. Barrio General Paz). Reservas: 3512654271 y 3515469532. Email: [email protected].

