Un superhéroe latinoamericano
Este domingo se presenta la obra de títeres “Superchango”, una historia de superación. El estreno será en el espacio Fresca Viruta de barrio Pueyrredón.
¿Conocés el grupo Mano Negra? Pues allí está la semilla. El titiritero Luis Miceli tenía un amigo al que le gustaba este grupo musical francés, liderado por Manu Chao, y cantaba y jugaba con una de sus canciones, titulada Superchango.El tema lo inspiró a crear una obra de teatro para niños con un personaje como ese, un superhéroe latinoamericano, en medio de varios otros. La obra se llama justamente Superchango y estrena este domingo a las 17 en la sala de Fresca Viruta Espacio (avenida Patria 1526).
El argumento crece a partir de dos niños, Camilo y Margarita, que juegan en una plaza de barrio y allí conocen al superhéroe, Superchango, y al villano, el Duende Bengala."Los personajes cumplen variados roles. El Duende Bengala, por ejemplo, es malo pero es simpático. Y Súperchango es un héroe entre comillas", grafica Luis, mientras comenta que sus criaturas son todas de cartapesta, salvo Fábulo Vega, el presentador y en parte narrador de la historia, que es un títere de varilla, y un poco más grande que los demás.
A Luis le gusta la figura del presentador en las obras de títeres, porque oficia como nexo con el público y cumple el rol de "programa en mano".
"Funciona también como nexo para que arranque la obra y para la conclusión. También uno como titiritero puede mostrarse delante del retablo", comenta.
Familia con muñecos
"Vivo en Río Ceballo y soy hijo de titiriteros", se presenta Luis, alma y motor del grupo Fábulo Vega Teatro.
"Ellos son titiriteros, de Santa Fe desde hace más de 33 años, y con su arte recorrieron el país e, incluso, viajaron al exterior. Por ejemplo, mi papá está en este momento en Colombia. Yo conviví con los títeres desde que tenía siete años y he andado por todos lados con ellos", relata.
"Luego, me llegó la edad y la inquietud hacer espectáculos y empecé. Además, rendí concurso para entrar en el Teatro Real y desde hace 12 años trabajo en el Elenco Estable de Títeres", completa.
Según recuerda, creció sabiendo que por aquellos años había ocho titiriteros recorriendo toda la Argentina, "gente como Javier Villafañe o Roberto Espina, llegaban a un pueblo y para la gente era una fiesta".
"De ellos brotaron todos los que somos ahora. Hoy Roberto Espina tiene más de 80 años y una lucidez increíble", revela.
"Espina fue quien me contó que Villafañe se enamoro de los títeres porque lo vio a Federico García Lorca, que vino a Buenos Aires, hacer una obra de títeres. Hay una foto en la que Lorca hace La niña que riega la albahaca, con Manuel de Falla musicalizando en vivo con su guitarra", recuerda el titiritero, que continúa con pasión la tradición familiar de los muñecos.

