Ricky Pashkus: Queremos desarrollar nuestros propios cuentos
El coreógrafo y director teatral Ricky Pashkus recorre el país en busca de una obra inédita para llevar a escena en Buenos Aires. El primer Certamen Nacional de Teatro Musical (CeNaTem) tiene el sábdo una escala en Córdoba, con una masterclass.
Buenas historias contadas, cantadas. Bailadas y actuadas. El teatro musical se multiplica en la cartelera con distintas propuestas infantiles y para adultos, y un referente del género como Ricky Pashkus, maestro, coreógrafo, director teatral, se propuso recorrer el país en busca de una obra inédita para presentarla en Buenos Aires. Para ello, junto con las autoridades de Cultura de esa ciudad, le dieron forma a un concurso nacional que, tras diferentes etapas, premiará a la obra ganadora con 10 mil pesos y un teatro para presentarla al público. De todo el país, Córdoba es la sede que más inscriptos convocó.
-¿Con qué nivel de propuestas te encontraste en este concurso?-Hasta ahora estoy en el primer punto de la primera etapa, estoy ante sinopsis y breves presentaciones argumentales. Son interesantes y creativas, auspiciosas e inteligentes. No es fácil aún dar una palabra final, pues los datos más específicos relacionados con el desarrollo y el buen uso de la narración, articulando música, danza, canto y acción (letra de canciones y palabra hablada), sólo aparecen luego al verse el material terminado. Todos estos puntos deben estar al servicio del avance de la narración.
-¿Qué es lo que mejor se hace en nuestro país en materia de teatro musical? ¿En qué hay que insistir más?-Lo que mejor se hace es creer que tiene sentido dar fe. Cada vez damos más fe al género y creemos que podemos contar historias. Y en lo que más hay que insistir es en que las historias alcanzan. Solemos creer que una buena historia no alcanza. Entonces, nos tientan extremos como lo panfletario o lo grandilocuente. Aún en la búsqueda de nuestra identidad tememos no ser claros al respecto, sin quizá darnos cuenta que la identidad estará presente en cada cuento, por más sencillo que éste sea.
-¿A qué atribuís el crecimiento que ha tenido en Argentina el teatro musical?-El género musical, tanto en cine como en teatro, tiene una rica y larga historia que se remonta a Discepolo con Caramelos surtidos, al sainete y el Circo Criollo, a la primera película argentina que es musical (Tango, con Carlos Gardel), a Hugo del Carril, Tita Merello y Lolita Torres, a la revista, el café concert, Pepe Cibrián Campoy y Hugo Midón, entre otros nombres como Ivo Pelay o Mariano Mores.
-Pero ahora se ven más propuestas en cartelera.-Es cierto que desde hace algunos años el teatro musical ha crecido notablemente. Sobre todo en términos de dramaturgia nacional y, en este sentido, más aún en el ámbito del teatro alternativo. Los vaivenes económicos hacen que en el mercado haya más o menos presencia de obras nacionales, porque hoy traer una obra extranjera como en la época del dólar uno a uno es prácticamente imposible. Creo que esta situación impulsó el desarrollo de obras originales y autóctonas. Y colaboran con esto, también, otros fenómenos que impulsan al género y a sus hacedores, como los Premios Hugo. No veo nada mal que ante un dólar complicado para comprar derechos y obras extranjeras, nos veamos estimulados a la creación propia. Y creo que con el tiempo no dependerá sólo de estos aspectos: iremos por necesidad propia a ver nuestras historias y serán nuestras historias las que disfrutaremos. Siempre además de la extranjeras, claro. Este concurso es justamente para desarrollar nuestros cuentos. Es para contar nuestros cuentos, no para resolver la falta de cuentos ajenos.
Masterclass. La clase magistral de Ricky Pashkus, con Cecilia Milone y Karina K, es mañana a las 16 en la Escuela de Comedia Musical Silvina Jurio (Roberto Bunsen 5759). Abierta y gratuita, está destinada a actores, bailarines y cantantes. Pshkus invita desde su cuenta de Twitter. Inscripciones, [email protected]).

