Historias que enseñan, para chicos de todas la edades
El sábado y el domingo, los chicos están invitados a Río Ceballos. Emilce Blanco, del grupo Titerapos, cuenta historias con moraleja.
Continúa la temporada de teatro infantil gratuito organizado por la Municipalidad de Río Ceballos. En la explanada de ese edificio se presentarán el fin de semana próximo dos obras: el sábado a las 21 lo hará Brillos de la tierra, por el grupo Tres Gatos, mientras que el domingo a la misma hora será el turno de Fábulas de títeres, por el grupo Titerapos.
Emilce Blanco, del grupo que hace títeres, contó que sus obras están orientadas a niños de todas las edades. "Tranquilamente a partir de los 2 años los chicos pueden estar frente al retablo -se explaya Emilce- ya que tenemos un lenguaje para los niños respetando el tema de la palabra, las expresiones, de forma constante a través de los títeres".
"Todo lo que vos hacés delante de los chicos les estás dando mensajes, así que tenés que ser muy respetuoso", considera.
Titerapos eligió trabajar en esta etapa con fábulas. "Tiene moraleja y los chicos las entienden perfectamente. Son obras cortitas. En cada obra entran tres o cuatro fabulas y mientras tanto interactuamos con ellos", describe Emilce, quien lleva más de 15 años en el tema.
"Aunque los personajes son animales, se dan situaciones donde vos les estás enseñando", opina.
"Actualmente estoy trabajando mucho el tema de las apariencias. El tema de subestimar, el que si es más chico o más gordo... En este momento estoy usando unas fabulas que sacó el diario La Voz. Son lindas, son cortas, son claras. Yo las he pasado a la dramaturgia", aclara.
"Al final de cada fábula los mismos personajes son los que dicen la moraleja, reflexionan sobre lo que se hizo ya sea que esté bien o mal", redondea. Y da ejemplos: "Tengo la de la vaquita de San Antonio, que habla de que si vos hacés buenas acciones siempre alguien te va a ayudar".
Después tenemos otros personajes como los peces, y otros que son los preferidos de los niños, como el lobo, el cocodrilo, las gallinas, los duendes".
Emilce fabrica sus propios títeres y utiliza varias técnicas de animación como la varilla, el muñeco de guante o el de boca, y muchas veces los mezcla en una misma obra. "Tengo a Pancrasio, un gusano inmenso que es de varilla", ilustra.
"Me gustan mucho el teatro de humanos y el teatro de títeres, y fui mixturando a lo largo de los años de estar yendo para un lado y el otro", dice.
"Al grupo Titerapos lo creé en un momento en que me llamaba la atención todo esto. Empecé con una obra muy linda, una comedia musical en títeres. Ahora tengo ganas de actualizarla y volverla a montar".
"El tema de los niños es mi aflicción", se sincera. "Que los chicos aprendan, que les quede un mensaje, que la experiencia no esté vacía de contenidos es muy importante para los chicos. Y para los grandes. Porque hay algunos que aprenden en las obras...", concluye.

