La "Hija de Dios" pasó por Córdoba
Dalma Maradona contó anécdotas familiares en un espectáculo de escasa elaboración dramática y ante un discreto marco de público. Comentario y fotos.
Dalma Maradona presentó en Córdoba el unipersonal Hija de Dios, el viernes en la Ciudad de las Artes, ante una discreta cantidad de público, a quien la actriz agradeció haber llegado a la sala a pesar de la tormenta.
El monólogo que escribió para ella Erika Halvorsen funciona como una clase alusiva sobre Maradona y familia. A partir de uno de los nombres del 10, considerado "Dios" por sus seguidores, el texto repasa la historia personal de Dalma en relación a papá Diego, su madre Claudia Villafañe, y su hermana Giannina.
Con una pantalla por único apoyo técnico y la participación de Mariano Biscain, que hace el contrapunto en representación de los millones de fanáticos del Diego, Dalma va contando los hechos cronológicamente, más cerca de la conferencia que del biodrama.
Los Maradona han llevado siempre un registro exhaustivo de su vida familiar, momentos íntimos de juegos, risas en fotos y videos; también, de episodios de la vida pública de Diego Maradona que Dalma recuerda como testigo y actriz de reparto. Porque lo que queda claro es que el padre es el centro de la foto y de la charla.
Teniendo en cuenta el asedio de la prensa con que la actriz nació y creció, el material del espectáculo es original en lo que respecta a fotos y videos caseros. No así sobre lo que Dalma cuenta, en tono monocorde, haciendo asociaciones de fechas y recordando los mundiales de fútbol, la cancha de Boca, el Nápoli y, sobre todo, la devoción popular de la que ella escapa para preservar su rol de hija.
La idea del espectáculo es buena, pero la absoluta literalidad ofrece una decisión opuesta a la elaboración dramática (en términos teatrales) de los datos y anécdotas. Tampoco hay una dirección que aproveche el material, de por sí jugoso, con elementos escénicos. Dalma se para en escena y habla, con las pausas que le permite el registro audiovisual.
Encarar un espectáculo autobiográfico es un problema en sí mismo. ¿Qué contar? ¿Cómo? Al no haber distancia entre lo vivido y el relato, el texto de Hija de Dios no problematiza la historia, tampoco aborda con profundidad los aspectos negativos del personaje más popular del fútbol, ni refleja lo positivo bajo una luz nueva. No hay claroscuros, sólo algunos comentarios ácidos y el fastidio de Dalma a propósito de la fama, señalado como un chiste que reitera durante todo el espectáculo.
Hija de Dios se presenta sin matices ni dosificación de estímulos o recursos. La frescura de la actriz queda desaprovechada por el cuidado excesivo en el tratamiento de un tema tan sensible como la relación con su padre. El resultado es una obra en la que Diego Maradona ocupa el centro de la escena y su hija mayor no puede evitar la corrección que se conceden los hijos cuando hablan de su padre ausente, en público.
Hija de DiosUnipersonalAutora y directora: Erika Halvorsen. Con Dalma Maradona y la participación de Mariano Biscain. Sala: Ciudad de las Artes. Este sábado repite en el Teatro Holiday de Carlos Paz.

