Habemus comediante
Horacio Fábregas cambió los hábitos por el micrófono y se presenta como monologuista en el espectáculo "Están Dap". ¿Qué tienen en común los oficios de dar misa y hacer reír?
Horacio dejó los hábitos y también renunció a la fe: ahora no cree en nada. Cuenta que un día un ex colega suyo, algo sorprendido por la decisión que había tomado, lo increpó en la calle: "¡Ey, Fábregas! ¿Cómo es eso de que ya no creés en Dios? ¡Te pasaste para la vereda del frente! ¿Qué tomaste?". Horacio no dudó en responderle: "¿Qué tomé? ¡Tomé conciencia!".
Ahora la anécdota forma parte de su monólogo de stand up, una rutina cómica que armó para subir a los escenarios con el grupo Están Dap (de los periodistas Juan Carlos Carranza y Edgardo Litvinoff): en esa media hora sobre las tablas, las confesiones de un ex cura toman una forma cómica que no deja de ser, como el comediante reconoce, una catarsis.
La historia de su bautismo escénico tiene a otro periodista como protagonista: Diego Marconetti ayudaba a Fábregas en materia de escrituras (no sagradas, claro) cuando el ex religioso preparaba su participación en el libro Cinco curas. Fábregas cursaba un taller de teatro en Alquimia: la tentación del escenario ya estaba implantada. Marconetti trabaja en la organización de esos espectáculos. Fábregas le preguntó si "los chicos" daban cursos de stand up para principiantes. Marconetti le respondió que no y le dio a entender que un curso no era algo imprescindible para hacer stand up. "Se suben de caraduras, nomás", dice que le dijo. Entonces Fábregas le preguntó si él mismo no podría hacer un stand up con sus experiencias de salida de la Iglesia. "De hecho, estábamos pensando en invitarte", le respondió Diego.
Así fue que un día los cuatro personajes de esta historia dijeron "hágase un monólogo", y Horacio lo hizo, en un bar de calle Ayacucho. "Tenía muchos nervios, me hacía acordar mucho a mi primera misa", cuenta. Ahora va por la segunda vez, el jueves a las 22 en Estación Güemes, nuevamente junto al profesor Ceballos y Zalman. "Mi tema es obviamente la religión católica. Este monólogo está centrado en mi experiencia como cura y en el morbo que se genera en torno de los curas, sobre todo en relación al celibato. Otro tema es mi ateísmo, mi \'desconversión\'. La idea es reírme un poco de mí mismo y de las cosas ridículas que considero tiene la religión católica", dice. No ir a verlo no es pecado, pero sí podría ser algo imperdonable.
Están DapJueves a las 22 en Estación Güemes (Marcelo T. de Alvear 647). Con el Profesor Ceballos (Juan Carlos Carranza), Zalman (Edgardo Litvinoff) y Horacio Fábregas. Entrada: .

