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La Fura dels Baus llega a Córdoba: hay sangre en el menú

Hablamos con uno de los directores artísticos de La Fura dels Baus, la compañía que ya es una leyenda del teatro. Te contamos cómo es el nuevo show que traen a Córdoba. Videos.

05 de agosto de 2011 a las 04:37 p. m.
La Fura dels Baus llega a Córdoba: hay sangre en el menú
La tragedia de Shakespeare es redefinida por La Fura dels Baus.

Instalados decididamente en el territorio de la leyenda teatral, los catalanes de La Fura dels Baus mueven la rueda de su propia fortuna. La compañía vuelve a Córdoba después de poco más de una década, con su último trabajo escénico, La degustación de Titus Andronicus.

Córdoba tiene una historia con la Fura que se remonta a 1984, en el patio de la ex Escuela Olmos. La construcción de la leyenda tiene que ver con el particular modo de plantear las artes (todas) en posición de escenario, prodigio que modificó el modo de percibir el teatro de toda una generación. De aquellos nueve hombres atléticos, quedaron seis en la compañía.

"La Fura somos seis directores artísticos. Cada uno dirige sus cosas y monta un equipo, según el proyecto, con gente que nos conoce desde hace años, como técnicos de luces, sonidistas, escenógrafos, actores, bailarines, cantantes, un círculo de colaboradores alrededor nuestro que nos ha ido haciendo más grandes y también más listos", dice Pep Gatell en conversación telefónica. La Fura, nacida al filo de los años 1980, sobrevivió a la desintegración de los noventa y se han convertido en una especie de constelación.

- ¿Cuál es el secreto que les permitió sobrevivir aun cuando las circunstancias y el mundo han cambiado tanto?- El respeto que nos tenemos unos a otros. Llevamos 30 años juntos y no nos peleamos. Ya hemos pasado esa etapa. Fue en los 90 cuando nos peleábamos mucho. Después vimos que todos valemos la pena, que somos buenos y llevamos el ADN de la Fura adentro. Hagamos lo que hagamos tenemos que estar a la altura de la compañía. Ésa es la base.

Desde 1992, cuando la Fura participó en las Olimpíadas de Barcelona, la compañía trabaja con colaboradores y se abre al mundo. "Dejamos de ser un grupo centrípeto, cerrado. El grupo se vuelve centrífugo y abierto. Esto hace que nos renovemos cada año con propuestas propias y de gente cercana con la que coincidimos. La curiosidad es una de las cosas que tenemos y que nos hace practicar el instrusismo y no sólo como compañía de teatro, que es por lo que montamos la Fura. Nos hemos metido en el mundo de la ópera, del cine, del teatro a la italiana, del teatro digital. Buscamos que nuestra expresión pueda contaminarse de otras cosas y contaminar otras disciplinas", dice Pep.

- En el caso de \'Titus Andronicus\', ¿qué te decidió a elegir esa obra de Shakespeare?- Queríamos hacer una cosa con comida. Teníamos ganas de tocar este quinto sentido, el del gusto. Habíamos trabajado mucho con el sonido, con sonidos subgraves muy potentes, para hacer que la gente tuviera ganas de defecar. También con video, pantallas móviles y la fascinación de la imagen acelerando el tiempo teatral gracias al video; a nivel de actores, con texto y sin texto; con olores... al trabajar con materiales muy nobles, como harina, paja, hierros.

En la cocina, además del gusto, ya que darán de comer a un grupo invitado del público, les interesó buscar sensaciones a favor o en contra de la obra. Pep no se anda con vueltas y ejemplifica.  "Cuando cortamos las manos de Lavinia (hija de Titus), los cocineros fabrican algodón de azúcar, que desprende un olor de feria, de cuando ibas con papá y mamá, mientras ocurre algo atroz. Eso crea un estado anímico tan extraño que hay gente que se desmaya. Ven algo que les cierra el estómago mientras las papilas gustativas se abren gracias al olor del azúcar. Esas sensaciones en el hipotálamo hacen que la gente caiga clavada en el suelo".

- ¿Por qué relacionar lo gastronómico con lo siniestro?- Escogimos Titus por el final caníbal que nos servía. Shakespeare nos sirve en bandeja la entrada de la gastronomía en el teatro. Si no la hubiéramos escogido, hubiéramos tenido que poner la gastronomía en la obra con calzador. En cambio ésta, nos ofrece un banquete final, caníbal, que abre la puerta de manera natural.

- El espectador de hoy, ¿es más difícil de sorprender, de conmover?- Hay espectadores que vienen y se ponen en blanco para disfrutar el espectáculo, y hay otros que vienen a rememorar el año 1984, cuando eran jóvenes y se lo pasaron muy bien con la Fura, y no encuentran lo mismo. Porque ellos no tienen 24 años ni nosotros hacemos lo mismo. Pienso que se tiene que ver la Fura en blanco, para disfrutar lo que venga. Esto es como ir a ver una película que te han dicho que es buenísima y al final, no era tan buena, o al contrario.

Con respecto a la excitación de los sentidos, la Fura incorpora en su Titus pantallas en formato inusual, una banda sonora permanente y el texto de Shakespeare. "Los hemos recortado pero se dicen los versos de Shakespeare. Nos interesó más el relato que la retórica poética de Shakespeare, porque no somos grandes en eso ni creo que la dinámica de nuestra vida sea la de la época en que él escribió la obra. Él tira 20 versos para cambiar de un ambiente a otro. Con el video, nosotros podemos, en un segundo, pasar de la plaza pública de Roma a las catacumbas de Titus, apretando un botón. Y la gente entiende perfectamente.

No habrá cambio de escenarios. La parte final es la última cena, con la gente arriba y los comensales alrededor. Cuando empieza el espectáculo, hay elecciones en Roma, en una plaza, con la gente chillando y los personajes dando discursos y comida, para que los voten, no sólo por el discurso, sino, por el sabor que tienen los que se están peleando. Esto pasa en medio del público. La música que esta vez no va en vivo.

- ¿Qué quieren decir con \'Titus\'? ¿Han tomado la complejidad política?- Shakespeare escribe una obra muy familiar. Titus es la venganza entre dos familias. No creo que sea una obra política. Le está hablando al ser humano. Titus Andrónicus es la primera tragedia que escribe Shakespeare y después hace servir el mismo patrón para las demás.

Titus por Pep

"El personaje principal es un tío con un esquema de valores muy claro y que a partir de la tragedia que se va desarrollando va cambiando hasta que al final le sale la bestia y es más bestia que todos los que le han ido masacrando la vida. Es una reflexión que debemos de tener: hemos de ser buenos para ser malos, y ser malos, para ser buenos. Para ser muy bueno, muy bueno, hay que saber ser muy malo, muy malo.La reflexión que dejará la Fura en escena une la performance a este tiempo histórico. "Es que mientras los comensales están comiendo, casi los manchamos con la sangre de Titus, por encima de ellos, y ellos comen, no se enteran, será que la comida está tan buena. Comen y hasta que acaba el espectáculo no despiertan del plato. La reflexión final dice: 'después de cada tragedia, incluso durante, la gente sigue comiendo\' Y esto es bastante actual. Estamos muy acostumbrados a ver tragedias por televisión en el comedor de casa".

- ¿Y cómo formulan la idea de antropofagia?- Es una cosa muy mala... (Risas) No creo que lleguemos a esta barbaridad. El tío se vuelve loco y cocina los hijos de su enemiga para vengarse de ella.- Shakespeare alude al imperio devorador.- Espero que la crisis no nos lleve a la antropofagia. Y si llegamos a eso, pues, sabremos cocinarlos bien.

La degustación de Titus AndronicusBasada en la tragedia de William Shakespeare. Por la Fura dels Baus. Sábado 20 a las 21.30 en Orfeo Superdomo. Entradas en Tiendas Vesta de Dinosaurio Mall de Alto Verde, Ruta 20 y Dinosaurio Express de San Vicente, de 10 a 22. También en orfeosuperdomo.com. Precio único: $ 270 (sólo pista parado).

En el player de arriba, mirá videos del espectáculo del nuevo espectáculo de la Fura.