Festival Mercosur de Teatro: Dígalo con murga
El inicio del Festival Mercosur de Teatro se vivió en distintos puntos de la ciudad de Córdoba, desde el mediodía del miércoles. La movida murguera terminó con una gran fiesta en el Mercado Norte.
Arrancó este miércoles el encuentro de teatro más esperado de Córdoba. Desde temprano, en una tarde con temperatura veraniega, se produjo una suerte de colonización uruguaya en dos barrios populosos de la ciudad. En la plaza de Villa Libertador y en la plaza Lavalle de San Vicente, hubo "toques", con murgas cordobesas y la presencia de Tabaré Cardozo y su banda.
Muchos niños y jóvenes soprendidos, amas de casa en plena tarea de hacer sus compras, se acercaron a los escenarios que los organizadores del Festival Mercosur instalaron para dar inicio a la programación de esta nueva edición que se extenderá hasta el 7 de octubre.
El tercer "toque" tuvo un sabor especial, cuando a las 20, el pasaje Israel, en el pórtico del Mercado Municipal, convocó al público más habitual de teatro. Entre los aromas a laurel, ajo y verduras, las murgas Los Dealado, Ckary Cay junto a los alumnos del seminario Jolie Libois prepararon la fiesta para recibir al cantautor uruguayo y su banda.
Hombres de negro componen la banda de Tabaré quien se presenta sin maquillaje. El primer tema fue un homenaje al Canario Luna (Soy el murguero oriental), con un ritmo capaz de levantar a un muerto y que perdonó el patente cansancio de la voz de Tabaré. "Venimos en una panza, nos vamos en un cajón y la música queda", dijo el cantante, escoltado por un coro de gran protagonismo.
En Ruido de ciudad, el carnaval se manifiesta como la identidad urbana de Montevideo. Poética murguera fue la canción que permitió el lucimiento de Emiliano Muñoz, uno de los integrantes del coro, que posee una garganta extraordinaria. "Hicimos tres toques, dijo Tabaré, explicando por qué tenía la voz cansada". Aun así, el artista posee un magnetismo sobre el escenario y se mueve con un estilo que une al tanguero con el rockero, mezcla que no desentonó en el pórtico del mercado de 1927.
Después se escuchó El tipo de la radio, una canción que hizo famoso a Tabaré, porque es el caballito de batalla de los relatores de fútbol, con Victor Hugo a la cabeza. Cardozo sostiene una poesía agil, colorida, de gran capacidad para describir situaciones y sentimientos, e incluso la reflexión existencial, como ocurre en Lo que el tiempo me enseñó. Posteriormente llegó El pistola, recuerdo de un tipo a quien el cantante dijo querer mucho, "el ángel del barrio".
Para este debut de Tabaré sin Agarrate Catalina, con su propia formación que lleva 10 años presentándose en Uruguay y Buenos Aires, el cantautor eligió el repertorio más murguero. Queda para la próxima que muestre su capacidad histriónica utilizando otros ritmos.
El comienzo de alto nivel emotivo junto a los convictos en Bower y la respuesta espontánea frente a estos "toques" armaron la fiesta que, pasadas las 21, se trasladó al Teatro Real, donde la fila de gente llegaba hasta la calle Buenos Aires, frente a la luces ya encendidas de la plaza San Martín.

