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Encontrémonos y bailemos: estrena "Un par de piezas para que bailemos"

Estrena en Ciudad de las Artes la obra de danza Un par de piezas para que bailemos de Cortejo Escena, que festeja los encuentros a través del goce estético del movimiento.

30 de octubre de 2015 a las 04:00 p. m.
Victoria Varas
Encontrémonos y bailemos: estrena "Un par de piezas para que bailemos"
La compañía Cortejo Escena combina danza contemporánea con influencias de danza moderna y del teatro (Fotografía, gentileza de Emiliano Rolon).

La compañía Cortejo Escena surge de un interés particular: crear espectáculos de danza contemporánea sin perder la influencia de la danza moderna y entablando un diálogo con la estructura formal del teatro. Como explica el director Ezequiel Rodríguez, esos cruces permiten que "la danza no sólo sea movimiento sino un canal abstracto capaz de comunicar conceptos, situaciones e inclusive un relato". Bajo estas premisas, Cortejo llevó a escena Yermo quedó (que, entre otras cosas, fue seleccionada para integrar la Bienal de Arte Joven en Buenos Aires) y ahora vuelven al ruedo en Ciudad de las Artes con la obra Un par de piezas para que bailemos.

–"Yermo quedó" indaga temáticamente en la soledad, "Un par de piezas para que bailemos" aborda los encuentros. ¿Se propusieron trabajar en direcciones opuestas a lo que venían haciendo?

Yermo quedó habla del grito desgarrador de la soledad, de las situaciones en las que quedamos yermos, estériles, sin vida. Luego de un 2014 lleno de trabajo arduo y de satisfacciones de la mano de esta obra decidimos "oxigenarnos". Nos pusimos a trabajar en dirección opuesta, entrando en el proceso de construcción de un espectáculo que tiene sus bases en la búsqueda, el encuentro y posteriormente la estadía en el otro. Un par de piezas para que bailemos es una gran fiesta donde los amigos, los hermanos y los amantes se encuentran, se besan, se abrazan y bailan. En medio de una era virtual, nos interesa hablar de la poesía que existe en el encuentro de los cuerpos que conviven en un mismo tiempo y espacio.

–Estrenan en un espacio oficial, una circunstancia que no es tan usual para la danza contemporánea, ¿qué implica eso para ustedes?

–Nos genera grandes desafíos trabajar en una sala de estas características, donde se acerca un público que comúnmente no accede a las salas del sector independiente del cual somos parte. Esa es una de las principales razones por las cuales decidimos instalarnos, en esta oportunidad, en el Teatro Ciudad de las Artes. Nos interesa poder ocupar con nuestro trabajo profesional diferentes espacios que no son los que usamos a menudo, en esta oportunidad es una sala oficial, en otra podría ser la calle, una cárcel, un hospital.

–¿Cuál fue la punta de indagación en este proceso?

–Trabajamos lento pero sin pausa durante ocho meses, soy un amante de los procesos largos, considero que se llega al estreno con otro nivel de acabado y limpieza, lo cual me produce muchas satisfacciones. En esta obra, uno de los fuertes puntos trabajados fue la incorporación del equipo técnico desde el comienzo del proceso. Los bailarines trabajaron durante todo el montaje a la par de los técnicos iluminadores, diseñadora gráfica, fotógrafo, vestuaristas, músicos y personas encargadas de la producción, gestión y financiación. Cada uno fue generando propuestas y abriendo camino a este trabajo en conjunto.

–¿Cuáles son los rasgos estéticos del resultado?

–La iluminación dentro de esta puesta en escena cumple un papel fundamental, con un carácter escenográfico la luz hace un gran aporte dramatúrgico al punto de que por momentos se convierte en un personaje más. La danza está amalgamada a la música de compositores clásicos y contemporáneos de siglo 20, entre los más conocidos encontramos piezas de Ravel y de Philip Glass.

–¿Qué cosas intentan que se pongan en juego en el encuentro de los bailarines-actores con el público?

–Desde el comienzo pensamos en generar un espectáculo fresco. Nos interesa encontrarnos con los espectadores a través de una obra que nos divierte y que al mismo tiempo tiene una gran pulsión de energía. Nos asumimos jóvenes canalizando nuestra potencialidad en la construcción de obras que nos encuentran con espectadores deseosos por reflexionar, disfrutar o simplemente contemplar.

Para ver

Un par de piezas para que bailemos. Danza. De Cortejo Escena. Dirección general y coreográfica de Ezequiel Rodríguez. Este viernes a las 22, en Ciudad de las Artes (Av. Richieri y Concepción Arenales). Entradas desde $ 150 en boletería y Autoentrada.