Elisa Gagliano y Ana Carolina: Extrañas criaturas
Ana Carolina y Elisa Gagliano se presentan juntas por primera vez este domingo con un “stand up post mutante”.
Este domingo, dos estandaperas con más de algo en común harán dos funciones en Alta Gracia Bar & Comedia (Bolívar 558, barrio Güemes), por primera vez juntas. En un córner del escenario, la cordobesa Elisa Gagliano; en el otro, desde Buenos Aires, Ana Carolina. El primero de los shows del domingo, el de las 21, tiene entradas agotadas; pero quedan lugares para el segundo, a las 23.30 (reservas al Facebook del bar o por whatsapp al 3516513080).
Ana Carolina es actriz, guionista y comediante nacida en Buenos Aires. Se formó en varios espacios incluido el American Comedy Institute en New York. Elisa Gagliano es actriz, conductora radial y escritora, forma parte de De Parado Stand Up Club.
Antes de presentarse, ambas respondieron unas preguntas por correo electrónico.
–¿Cómo se defiinirían mutuamente?
–Elisa: Ana hace humor contra cultural. Es decir que expande o trata de expandir los límites del sentido común. Es decir que indaga con su imaginación en lugares novedosos para poder construir cosas nuevas. Y lo hace bien. Atiende por igual lo intelectual, lo performático y lo humorístico. Y son maneras de posicionarse frente al propio trabajo que comparto.
–Ana Carolina: Creo que con Elisa compartimos una mirada sobre el humor, una mirada fuera de foco tal vez, la sensación de que el humor es una excusa para aprender/estudiar.
Ana Carolina se presentó hace unos meses en el rincón del humor de barrio Güemes y también hace poco estuvo en Córdoba junto a Malena Pichot y otras comediantes en el espectáculo Persona. Sobre si se hace humor por igual acá o en Nueva York, aclara: "Intento adaptarme al lugar al que voy a trabajar, porque siento que le conviene al show, a veces hago una pequeña investigación sobre el lugar. Hay chistes que prácticamente sólo hago en Córdoba y es probable que haya un chiste que sólo dije en Mendoza".
–¿Creen que el humor puede cambiar las miradas tradicionales sobre género?
–Elisa: La empatía por lo general es la criptonita de los prejuicios. Si una tiene una idea incómoda pero sabe presentarla desde lo humorístico y desde lo empático de manera arrolladora, esa incomodidad se diluye, es decir pierde gravedad moral. Y la gravedad moral es la madre del aburrimiento. Es un circulo interesante.
–Ana Carolina: El humor utiliza el mecanismo de presentar miradas diversas, una mirada que o no es la tuya, o es tu mirada intervenida (por ejemplo con algún elemento ubicado en otro lado, o cambiado de proporción) y entonces sí, tiene el potencial de “cambiar las miradas tradicionales” sea sobre género o sobre el uso de repasadores.
–¿De qué nos podemos reír hoy en Córdoba que antes no?
–Elisa: De la caca (antes no había tanta a la vista). De las luces flúo de la fuente del Buen Pastor (antes era un centro de detención) y de nuestra desesperanza política.

