Cumbia, ¡a bailar!: una obra con los signos de un ritual
Franco Muñoz y La Mengana se meten en el ritual cumbiero al son de los tambores colombianos. En MxM.
Una ráfaga de ritmos fiesteros vienen asomando en la cartelera teatral de Córdoba. Primero se vio Oda al Túnga en La Cochera, con dirección de Gastón Palermo, después, Sensación cuartetera, de María Belén Pistone. Este fin de semana se suma el estreno de Franco Muñoz, Cumbia, en MxM.
Porteño de nacimiento y cordobés por adopción, Franco se relacionó con el grupo La Mengana de Pitias Ardizzi y juntos crearon una obra de danza contemporánea. El director señala la génesis y las particularidades de Cumbia.
"Planteamos ese ritmo, el baile y todo lo que rodea la cumbia. El grupo de Pitias es especialista en danzas tropicales. Siempre me generó inquietud ver cómo a la hora de hablar de danza, este tipo de agrupaciones estaban afuera, es decir, no eran tenidas en cuenta. Por eso, decidimos hacer una obra de cumbia. Hoy en Córdoba la cumbia está teniendo su impronta, es una presencia fuerte, se identifica con el barrio y llega a todos lados", comenta Franco que lleva la cumbia al terreno de la danza contemporánea.
Si bien Muñoz considera que la cumbia no destronará al cuarteto, señala que "Latinoamérica es cumbia"."La obra es un homenaje, al tiempo que la decodificamos en escena. Además, hay una movida como la de Gastón (Palermo) y Belén (Pistone)".
Durante la adolescencia Muñoz fue rockero, pero, cada vez que suena la cumbia, estallan impresiones que lo llevan a esa época. "Sin haber sido cumbiero, siempre estuvo el ritmo en mi inconsciente. Para el trabajo me puse a escuchar cumbia colombiana y mejicana. La idea es revalorizar la cumbia argentina que se escucha en cada provincia. Es un ritmo denostado. Se dijo que es música de negros, vagos y borrachos", comenta el director que recurrió a Julián Serra Blanco para la dramaturgia del espectáculo.
Un espíritu que ronda"Propongo el encuentro y competencia entre dos parejas que convocan el espíritu de la cumbia. Esto es muy colombiano: el espíritu ronda los lugares, de repente, se hace presente. Es el estado del cuerpo en este carnaval. En esa disputa hay un quinto personaje que dirige la contienda y la hace avanzar. Él va presentando instrumentos típicos con acciones simples. No es músico. La obra tiene los signos de un ritual".
Sostiene la idea, el escenario circular en torno al cual se ubican los espectadores como participantes. "Cumbia es un abordaje de la vida. Es el estado del ser humano en calidad de fiesta".
La obra no tiene texto. La idea está en la puesta, el espacio y el trabajo actoral. Generalmente los bailarines intervienen a partir del ritmo. Nosotros nos propusimos hacer drama, en el que cada situación es una semilla para que los bailarines resuelvan ciertos dramas, bailando. Los bailarines pelean, se acarician o 'hablan\' a través de la danza".
Franco eligió tres cumbias colombianas, instrumentales. "Al ser desconocidas, nos relacionamos con el objeto de la cumbia y no con los sujetos (Antonio Ríos, por ejemplo). Esas ideas marcan la evolución en el cuerpo de los bailarines". Ellos son: Pitias Ardizzi, Natalia Quinteros, Natalia Duarte y Julián Chiarlo Jalil.
CumbiaDirección: Franco Muñoz. Dramaturgia: Julián Serra Blanco. Baila La Mengana: Pitias Ardizzi, Natalia Quinteros, Natalia Duarte y Julián Chiarlo Jalil. Sábado a las 22 en Medida x Medida, Montevideo 870, Bº Observatorio. Entradas: .

