Comentario de "La tiranía de los secretos": Procedimientos contra la soledad
La obra es una performance en la que la palabra se asocia a la música en vivo y a un modo de estar en escena, cercano al diseño coreográfico.
En un espacio vacío, cinco historias circulan con la fuerza narrativa que logra el montaje del espectáculo La tiranía de los secretos. De a poco aparecen esos secretos, a cuentagotas, hasta armar un fresco de cosas no dichas, una confesión en público.
La obra es una performance en la que la palabra se asocia a la música en vivo y a un modo de estar en escena, cercano al diseño coreográfico.
Cada intérprete cuenta un hecho, mientras en algún caso, desde el micrófono se amplía la referencia, el contexto en el que esas cosas ocurrieron. Hay secretos que sobrevivieron desde la infancia de uno, la adolescencia de otro, o forman parte del presente que asfixia.
La obra que dirige Cipriano Argüello Pitt plantea esa relación entre actrices, actores y público, con la dinámica de una performance en la que la música de Lala Disandro adquiere protagonismo. Por momentos, el sonido amplificado y ensordecedor domina la escena. Los actores no trabajan con micrófonos y en algunos tramos del relato sus voces no pueden proyectarse demasiado, situación que hace perder el hilo del texto.
Las anécdotas de los monólogos son reveladoras de muchas otras cosas: decisiones en torno al amor, la identidad sexual y el sexo; el aborto, la necesidad de vivir ajeno a la utilidad mecánica que se impone a cada cosa, la simulación, la imagen por encima de toda conciencia y realidad.
El primer secreto da detalles de la venta de pastillas abortivas. Las historias y sus voceros no juegan a la provocación. Ellos narran con naturalidad, aun cuando se detengan en la situación contada, incorrecta o incómoda.
Elvira Bo, Marcos Bueno, Pablo Huespe, Matías Laguna y Cecilia Pasquini empujan la rueda de las palabras, acompañados por la música. Cuando Lala Disandro baja los decibeles, logra una atmósfera íntima o energiza el espacio.
La obra cierra con el monólogo sobre la cultura actual, la soledad de cualquiera frente a la pantalla. Los textos del mexicano David Gaitán se apoyan en la sencillez de algunos hechos que, contados en la línea de montaje, suenan extraños. La tiranía de los secretos es una obra de actores- no personajes que hacen de la sinceridad un gesto de independencia individual, un viento fuerte que sale por las rendijas de una casa ajena.
Para ver
La tiranía de los secretos
Dramaturgia: David Gaitán. Dirección: Cipriano Argüello Pitt. Música en vivo: Lala Disandro. Iluminación: Juliana Manarino Tachella. Con Elvira Bo, Marcos Bueno, Pablo Huespe, Matías Laguna y Cecilia Pasquini. Jueves a las 21.30 en DocumentA/Escénicas, Lima 364. Reservas por la página web de DocumentA: https://goo.gl/tLpTcJ. Entradas: ; estudiantes y jubilados, .

