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CBAction, los campeones del mundo bailan en la cresta de la ola

Tras ganar el mundial de hip hop, a los cordobeses de CBAction se les abrieron puertas insospechadas: los llama desde Marcelo Tinelli a la multinacional Nike.

24 de noviembre de 2018 a las 01:00 a. m.
CBAction, los campeones del mundo bailan en la cresta de la ola

¿Cómo hacen cinco chicos de Córdoba para ir a la cuna donde nació el hip hop y "arrebatarles" el trofeo en la cara a 80 grupos de 50 países? Esa gran patriada fue la que protagonizaron este año los integrantes del grupo de baile CBAction en Phoenix, Arizona, coronándose como campeones en el mundial de hip hop.

Ese hecho que ocurrió en agosto les abrió puertas insospechadas: Nike los contrató para que protagonicen un challenge inspirando a otros bailarines a que hagan su coreo; Marcelo Tinelli los llevó al "Bailando" para abrir el ritmo de precisión y fueron un suceso, y su agenda de shows y clases creció exponencialmente por todo el país.

"Es parte de un proceso, no fue algo del momento", dicen ellos, bajándole la espuma al exitismo y dejando la explicación en el renglón del trabajo con pasión e inteligencia. Nicolás y Federico Blanzari, Joaquín Fassi, Alexis Dirié y Franco Romero Breuer ya habían ido dos veces antes al mundial.

En 2016 quedaron en el puesto 11; en 2017 quedaron cuartos y este año se coronaron campeones. Fue la primera vez que un grupo sudamericano se vino con la copa. Pero eso sería ver sólo la última escena de la película, en una historia que se remonta mucho más lejos.

CBAction se formó en 2003. Los actuales integrantes ya pertenecen a la segunda generación, que fueron ingresando a partir de 2009, tomando el legado y las enseñanzas de los miembros anteriores como Maxi Echavarría y Luis Medina. "Siempre fue un grupo fuerte, innovador coreográficamente, imaginate que no existía YouTube. Y siempre tenían las ganas de viajar a un mundial", resalta Nicolás.

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"En Córdoba siempre hubo mucho interés por esta danza -agrega Joaquín-, entonces vinieron muchos profesores de afuera, de Brasil, Estados Unidos, y por eso ha crecido mucho. Todos nos conocemos, compartimos y no está es competitividad que sí hay en otras danzas. En el hip hop construimos todos juntos".

La mayoría estudia alguna carrera o tiene otros planes profesionales, pero después de haber ganado el mundial decidieron enfocar los esfuerzos en el grupo. "Si quedábamos quintos en las finales, entre 80 grupos... no pasaba nada. Pero bueno, como ganamos, aprovechamos el momento".

Llegó el #DANCEBATTLEFORCE Junto con @nikesportswear los desafiamos a participar de este mega desafío. Armá un grupo de entre 3 y 5 personas y apréndanse la coreografía de “Oro Negro Challenge Dance Battle Force” de Dak1llah disponible en nuestra bio. Repliquen la coreo y en los últimos 15 segundos agreguenle su freestyle. Subanlo a Instagram con los hashtags #BATTLEFORCEBUE y #DANCEBATTLEFORCE . El video tiene que ser grabado con CÁMARA FIJA, sin movimiento ni efectos. Los mejores 8 grupos quedarán seleccionados para la final del 23 de noviembre. Hay un GRAN PREMIO! Tienen tiempo hasta el 15 de noviembre! Más info en nike.com/buenosaires

Posted by CBAction on Friday, October 26, 2018

Darlo todo en 2 minutos

El mundial del hip hop es como unos juegos olímpicos en los que deportistas que se entrenan durante años compiten durante unos pocos segundos. “Son dos minutos en los que tenés que mostrar que sos el mejor del mundo”, dice Alexis. La coreo es físicamente explosiva, con mucho control motor de todo el cuerpo y en el momento preciso con el resto de los integrantes.

Tienen que mostrar tres estilos como mínimo. “En nuestro caso mostramos hip hop, popping y breaking, pero hay muchos estilos más. Cada uno tiene sus técnicas y fundamentos y se valoriza mucho qué hacés con esa técnica, cómo la ejecutás. Es un reglamento enorme, con un gran panel de jueces que evalúa las habilidades y performance. Dentro de esos puntos hay divisiones y puntajes ínfimos que hacen a un puntaje general”, explica Nicolás, el líder del combo.

Por ahí va el dato sobre cómo lograron el podio. “Entendiendo el reglamento mejoramos con la composición coreográfica el armado del producto: en dos minutos tenés que contemplar la mayor cantidad de esos incisos del reglamento. Termina siendo matemática, qué tanto se suma en cada inciso”, revela Franco.

Cada movimiento, en definitiva, forma parte de un gran rompecabezas que se tiene que ver armónico, fluido y creativo. “Son muchos factores: tenés la técnica, la dificultad del movimiento, la sincronización y la originalidad. Te hacen llevar tu performance a un punto límite que tenés todo dentro de tu coreo”, suma Nicolás. En definitiva, para ser campeones hay que fascinar tanto al público masivo como seducir al ojo entendido.

Ellos interpretan que uno de sus fuertes fue haber sido “realistas”. “Sabemos bien nuestras fortalezas y debilidades de cada uno, y entendiendo eso sabemos dónde estamos parados y cómo armar nuestras coreos de forma inteligente”.

La producción del mundial es superlativa. Las instancias de preliminares y semifinales se desarrolla en hoteles cinco estrellas, con una puntualidad prusiana y teniendo en cuenta hasta los detalles más pequeños.

Las finales se hacen en los estadios de básquet llenos de público, con un escenario enorme y una notable puesta en escena. “Es increíble”, resumen.

Detrás de ellos quedó un grupo de República Dominicana y en tercer puesto, una crew de Filipinas. “El hip hop a nivel mundial se expandió muy rápido y en todos lados existe. Si nosotros desde acá podemos ir a competir allá, imaginate en otros países con más desarrollo. Ahora con internet estás constantemente recibiendo información, lo cual ayuda, aunque también cuesta más ser original”, dice Federico. Pero todos aclaran que siempre hay margen para crear.